Alfonso Jaime Marcelino Manuel Víctor María de Borbón y Dampierre, duque de Cádiz, duque de Anjou (Roma, Italia, 20 de abril de 1936 - Beaver Creek Resort, condado de Eagle, Colorado, Estados Unidos, 30 de enero de 1989), fue un pretendiente legitimista al trono de Francia entre el 20 de marzo de 1975 (fecha de la muerte de su padre) y su fallecimiento en 1989. Era hijo del infante Jaime de Borbón y Battenberg, duque de Segovia (y por lo tanto nieto del rey Alfonso XIII de España), y de su primera esposa, Emanuela de Dampierre.
Alfonso nació en la Clínica Santa Anna el 20 de abril de 1936, en Roma. Fue bautizado en la casa de su abuela materna, la italiana Donna Vittoria Ruspoli, de los príncipes de Poggio Suasa, el Palacio Ruspoli, en la Vía del Corso, 418, por el Cardenal Eugenio Pacelli (después papa Pío XII), siendo sus padrinos su abuelo paterno, Alfonso XIII y su abuela materna, Victoria Ruspoli.
Su padre, Jaime de Borbón, renunció en 1933 a los derechos de sucesión al trono de España para él y sus descendientes por su limitación física, puesto que era sordo, y por expresa orden del rey Alfonso XIII de España (su padre), que en aquella época ya se encontraba en el exilio debido a la proclamación en 1931 de la Segunda República Española. Jaime de Borbón contrajo matrimonio, algunos años después, con Emanuela de Dampierre, una mujer que, aunque provenía de familia noble, no pertenecía a la realeza, un requisito para evitar quedar excluido de la línea de sucesión, que estuvo vigente en la monarquía española desde el reinado de Carlos III.
Alfonso de Borbón sólo tuvo un hermano, Gonzalo de Borbón y Dampierre (1937-2000), con quien tuvo muy buena relación. Recibieron juntos la primera comunión el 8 de diciembre de 1946 en el palacio de sus tíos maternos, los condes Miani di Angoris. El mismo día, fueron confirmados por el arzobispo de Sevilla. Sus padres se separaron muy pronto, y el infante Jaime se volvió a casar, esta vez con una cantante de cabaret prusiana, divorciada y madre de una hija, Charlotte Luise Auguste Tiedemann (1919-1979); mientras tanto, doña Emanuela se casó con un banquero milanés, Antonio Sozzani (1918-2007). Los dos hermanos, Alfonso y Gonzalo, estudiaron primero en el Liceo francés Chateaubriand de Roma, y posteriormente en un internado suizo, San Juan de Friburgo. Solían acudir a Lausana para visitar a su abuela «Gangan», la reina Victoria Eugenia, quien les profesaba verdadero afecto. Alfonso, que hasta los 17 años no hablaba el español y solamente entendía italiano y francés, contrató a un profesor particular que le dio clases de español en el internado donde vivía.
Alfonso XIII nunca consideró a sus nietos Alfonso y Gonzalo miembros de la línea sucesoria debido a la renuncia de su padre. En 1954, tras el permiso del general Franco, los hermanos marcharon a España. No era la primera vez que Alfonso pisaba tierra española, dado que unos años antes, mientras navegaba con sus amigos por el Mediterráneo desde la costa francesa, una tormenta les obligó a anclarse en un puerto de una isla cercana, que por casualidad resultó ser Ibiza. Alfonso comentó posteriormente que, comparado con Italia y Francia, España le pareció un país muy pobre.
Primero residió en Bilbao, donde estudió Derecho en la Universidad de Deusto. Después continuó cursando estudios en Valladolid y en la Universidad CEU San Pablo de Madrid. En plena carrera universitaria, pudo cumplir el servicio militar en el Colegio Militar de Valladolid, y como anécdota, cierto general de dicho colegio protestó esa inscripción del joven Alfonso, aduciendo que era italiano y debía volver al país de su nacimiento, Italia.
Alfonso fue caballero de honor y devoción de la Orden de Malta, caballero gran cruz de justicia de la Sagrada Orden Militar Constantiniana de San Jorge, caballero de la Orden de los Santos Mauricio y Lázaro, caballero de la Orden de la Estrella Polar, y caballero gran cruz de la Orden de Isabel la Católica, entre otras condecoraciones. Fue, además, preboste del Capítulo Hispanoamericano de Caballeros del Corpus Christi en Toledo, muriendo en el cargo.
Fue padrino de bautismo de la infanta Cristina en 1965.
Francisco Franco designó, en el año 1969, al primo de Alfonso, es decir, Juan Carlos de Borbón y Borbón, como sucesor en la Jefatura de Estado. Años antes de ello, Alfonso de Borbón había especulado en la televisión francesa su posibilidad de poder ser rey de España: «Hay tres condiciones para esto: tener sangre real, tener treinta años de edad y ser español. Obviamente, yo cumplo dichos requisitos» mencionó. Posiblemente, estas especulaciones tuvieron su origen cuando su padre, don Jaime de Borbón y Battenberg, se retractó de su renuncia al trono y se autoproclamó el Jefe de la Casa Real de los Borbones en sus ramas española y francesa, así como duque de Anjou.
Cuando Franco designó al futuro Juan Carlos I como sucesor, nombró a Alfonso de Borbón y Dampierre embajador de España en Suecia, cargo que ocupó de 1969 a 1973. Fue allí donde se encontró con su futura esposa, María del Carmen Martínez-Bordiú y Franco. Su suegro, el marqués de Villaverde, Cristóbal Martínez-Bordiú, la llevó a un acto en Estocolmo al que Alfonso de Borbón le había invitado.
Entre otros cargos, fue presidente del Instituto de Cultura Hispánica (actual AECID), realizando varios viajes oficiales por Latinoamérica.
Asimismo, fue presidente de la Federación Española de Esquí y del Comité Olímpico Español y Consejero de Campsa y Asesa.
Militarmente, Alfonso tenía el grado de Oficial del Ejército del Aire.
El 23 de diciembre de 1971, ante numerosos medios de comunicación, Alfonso hizo formal su petición de mano a los padres de María del Carmen Martínez-Bordiú y Franco (1951) en el Palacio de El Pardo, con asistencia de su madre, Emanuela de Dampierre, y de su hermano, Gonzalo de Borbón y Dampierre, aunque no de su padre, el infante Jaime de Borbón y Battenberg. El 8 de marzo de 1972 se casaron en la capilla de dicho palacio. Para asistir a este acontecimiento, llegó a Madrid el padre de Alfonso, Jaime de Borbón y Battenberg, por primera vez en cuarenta años desde su salida al exilio y rompió a llorar, según cuenta su otro hijo, Gonzalo, quien lo recibió en el Aeropuerto de Barajas. Ejercieron de padrinos de boda el general Franco (por parte de la novia) y Emanuela de Dampierre (por parte del novio).
Después de que Alfonso contrajese matrimonio con Carmen Martínez-Bordiú, los rumores de una posible alteración de la línea sucesoria volvieron a divulgarse. El matrimonio recibió el ducado de Cádiz. Muy pronto, a primeros de junio de 1972, se produjo la primera polémica cuando desde el diario monárquico ABC se acusó a la embajada de querer imponer el título de Alteza Real y cargó duramente tanto contra su posible uso como el del Príncipe. Algunos familiares y personas del entorno de Francisco Franco, así como sectores ultras, querían que Alfonso fuese designado sucesor del Jefe del Estado con el título de rey, en lugar de su primo Juan Carlos. Franco sentía verdadera aversión hacia el padre de Juan Carlos, Juan de Borbón y Battenberg, y desde algunos sectores se especuló y se hicieron movimientos para que dicho cambio se llevara a cabo.
Previamente, el Ducado de Badajoz le había sido ofrecido por el conde de Barcelona a su sobrino Alfonso de Borbón y Dampierre en los años 1950, pero este lo rechazó alegando que aún era joven y esperaba ostentar una dignidad mayor, como rey.
Sin embargo, Franco no alteró los planes de sucesión de la Jefatura del Estado previstos desde 1969, y Juan Carlos de Borbón fue proclamado Rey de España, tras su muerte, el 20 de noviembre de 1975.
Después de la boda, los recién casados se trasladaron a Estocolmo, donde Alfonso siguió desempeñando las labores de embajador durante todo su mandato. Estando en Suecia, el matrimonio anunció que esperaban su primer hijo: Francisco de Asís de Borbón, quien nació en la Clínica de San Francisco de Asís de Madrid el 22 de noviembre de 1972. Tuvo como padrinos a su bisabuelo materno el general Franco, y a su bisabuela paterna, Donna Vittoria Ruspoli. Casi dos años después, el 25 de abril de 1974 nació Luis Alfonso de Borbón, en la misma clínica que su hermano. Tuvo como padrinos a su bisabuela materna, doña María del Carmen Polo Martínez-Valdés, y a su abuelo paterno, el infante Jaime de Borbón y Battenberg, que fue representado por su hijo menor, Gonzalo de Borbón y Dampierre.