Aleksandr Aleksándrovich Alejin o Aliojin (en ruso: Александр Александрович Алехин; nombre oficial como ciudadano francés: Alexandre Alekhine; en español: Alejandro Alejin; transcripción en inglés: Alexander Alekhine; 31 de octubre de 1892-24 de marzo de 1946) fue un ajedrecista ruso nacionalizado francés, cuarto campeón mundial que murió en posesión del título. Conocido por su estilo agresivo y combinativo entre los jugadores clásicos.
Alekhine nació en el seno de una rica familia en Moscú. Su padre era un terrateniente y miembro de la Duma Imperial de Rusia; su madre, Inés Prójorova, era la hija de un empresario. La familia estaba en el sector de los negocios textiles y tuvo tres hijos: Alekséi, Aleksandr y Varvara. Una buena muestra de la excentricidad de sus padres es que estos nombres se los pusieron a los hijos por ser de personajes de las obras del dramaturgo ruso A. Ostrovski.
Según su biógrafo más acreditado, el ajedrecista soviético A. Kótov, tanto su padre, por su trabajo, como su madre, entregada a obras benéficas y constantes reuniones sociales, además de comentarse que entregada al alcoholismo, dejaban a los niños solos constantemente. En ese ambiente, fue su abuela quien un día enseñó a jugar al ajedrez a los niños, resultando los dos varones con excelentes cualidades para asimilar el juego, si bien Aleksandr superaría claramente a su hermano mayor con el tiempo. Se sabe de fuentes seguras que el pequeño Alekhine no practicó formalmente el ajedrez de niño. Asistía a los clubes ajedrecísticos a escondidas de sus padres, pues en esos tiempos ellos no permitían a los niños acercarse a los clubes de ajedrez. Desarrolló su talento jugando partidas por correspondencia o jugando con su hermano mayor Alekséi. Hasta, para desarrollar su habilidad innata, analizaba partidas a la luz del candil de su habitación hasta altas horas de la noche.
Algunos historiadores sostienen la tesis de que el interés de Alexander de ser jugador profesional le surgió al presenciar, con 13 años, una demostración a la ciega del entonces célebre ajedrecista estadounidense Harry Nelson Pillsbury cuando este se presentó en Moscú, en la que se habría colado pese a la prohibición de entrar a los menores, si bien, aunque se conoce con certeza que dicha demostración existió, no se puede asegurar que Alekhine estuviera presente en ella.
Alekhine fue en los años de colegial y universitario un joven estudioso y extremadamente formal, que obtuvo la licenciatura en derecho en la Universidad de Moscú en 1914 e incluso brevemente ejerció la judicatura. Aleksandr Kótov, su principal biógrafo, aporta en su libro Alekhine testimonios de individuos quienes le conocieron en aquella época y aseguran que era totalmente abstemio.
La siguiente es la primera partida jugada por el joven Alekhine de que se tiene registro.
1.b4 e5 2.Ab2 f6 3.e4 Axb4 4.Ac4 Cc6 5.f4 d6 6.c3 Aa5 7.Cf3 Ch6 8.d4 exd4 9.O-O dxc3 10.Cxc3 Ab6+ 11.Rh1 Ag4 12.h3 Axf3 13.Dxf3 Ad4 14.Tad1 Dd7 15.Dh5+ Cf7 16.Txd4 Cxd4 17.Cd5 b5 18.Axd4 bxc4 19.Axf6 c6 20.Axg7 cxd5 21.Axh8 De6 22.exd5 De4 23.Af6 Dg6 24.De2+ 1-0
El primer éxito deportivo de Alekhine fue su victoria, a los 17 años, en el torneo para aficionados de San Petersburgo en 1909, en el que ganó doce partidas, perdió dos e hizo dos tablas frente a los siguientes ajedrecistas: Izbinsky, Anatoly; Evtífiev, Teréshchenko, Romanovsky, Peterya; Elyashov, M.; Nikoláev, Viktor; Lébedev, Serguéi; Viájirev, Apollón; Gelbak, G.; Rosenkrantz, Karl; Rotlewi, Georg; Daniuszewski, Dawid y Maliutin, Borís. Se había visto anteriormente en partidas notables el talento de este genial maestro ruso, entrenado por el maestro Benjamin Blumenfeld. En esa ocasión, Alekhine ganó el título de maestro nacional. El torneo se desarrolló junto a otro evento de carácter profesional, en el que vencieron el alemán Emmanuel Lasker y el polaco Akiba Rubinstein.
En 1914, tras jugar otro torneo en San Petersburgo, Alekhine, Emmanuel Lasker, Frank Marshall, Siegbert Tarrasch y José Raúl Capablanca fueron los primeros ajedrecistas en conseguir el título de gran maestro.
La Primera Guerra Mundial lo sorprende disputando el torneo de Mannheim (Alemania), y tanto él como algunos otros de los participantes rusos (Yefim Bogoliúbov por ejemplo) fueron retenidos por la policía alemana como "extranjeros hostiles" y luego intercambiados por civiles alemanes arrestados en Rusia. A lo largo de la contienda, Alekhine interviene en actividades a favor de la Cruz Roja local.
La Revolución rusa lo sorprende en Moscú y Alekhine ve confiscados sus bienes. Pese a ello, en 1918 logra ganar un torneo ajedrecístico en Moscú, pero en junio de 1919 es arrestado en Odesa debido a ser sospechoso de espionaje en favor del Movimiento blanco, por su origen burgués. Un relato no comprobado cuenta que el propio León Trotski se presentó en la celda del ya famoso Alekhine para jugar una partida con él, donde el líder comunista fue vencido tras una serie de sorprendentes combinaciones, lo que le hubiera valido a Alekhine el favor de Trotski para ser liberado.
El régimen bolchevique instalado después de la victoria revolucionaria coarta el afán de Alekhine por seguir interviniendo en grandes competiciones ajedrecísticas en el extranjero hasta llegar a campeón mundial, para lo que se consideraba capacitado. Ante este panorama, y una vez liberado de su encarcelamiento, Alekhine se entrega al objetivo de salir de la Rusia comunista. En 1920 Alekhine gana el campeonato de Moscú (en abril) y luego el campeonato nacional de la Rusia soviética (en octubre), y gracias a su fama y conocimiento de idiomas extranjeros consigue un puesto de traductor oficial en la Comintern.
Hoy en día, los historiadores siguen sin ponerse de acuerdo sobre la forma en que Alekhine logró salir de Rusia cuando a nadie le estaba permitido semejante acción. Durante mucho tiempo en la Unión Soviética, Alekhine fue considerado traidor a la causa bolchevique porque se consideraba que había abandonado la Rusia comunista de forma clandestina. Sin embargo, descubrimientos posteriores a su muerte pueden venir a demostrar que, contra lo sospechado, Alekhine sí contaba con un visado que le permitía viajar al extranjero en tanto había conocido en 1920 a la periodista Anneliese Rüegg, nativa de Suiza y trece años mayor, con quien se casó en marzo de 1921 y con quien viajó a Francia meses después para una breve visita, de la cual nunca retornó. A este respecto, el propio A. Kótov en su libro declara tener en su poder una copia del visado de Alekhine emitido por el Ministerio de Asuntos Exteriores bolchevique y firmado por su subsecretario Lev Karaján.
Alekhine se asentó en Francia en 1921, donde adquirió la nacionalidad francesa seis años después. En 1925, homologa sus estudios de leyes en la Universidad de la Sorbona de París. Alekhine era conocido por sus coetáneos como «doctor Alekhine», título otorgado por un supuesto doctorado en Derecho adquirido en la Sorbona, pero nunca ha podido comprobarse la veracidad del mismo, por lo que se supone que pudo ser una invención suya. Alekhine llevó una vida cosmopolita, visitó muchos países y llegó a hablar hasta seis idiomas: ruso, francés, alemán, inglés, español y portugués.
En Europa, antes de enfrentarse a Capablanca por el título mundial, logra tres triunfos sonados. En 1925, logra el primer puesto en el torneo de Baden-Baden; en 1926, vence en un encuentro particular a Max Euwe; y en 1927, obtiene el segundo puesto en el torneo de Nueva York, después de José Raúl Capablanca, quien en esos años era Campeón mundial de ajedrez.
En aquella época, el poseedor del título mundial solo lo ponía en juego frente al oponente que fuera capaz de cumplir una serie de condiciones impuestas por el mismo campeón. Para alejar posibles candidatos peligrosos, los campeones solían pedir como requisito una suma altísima de dinero a título de "garantía" a pagar en favor del vencedor, lo cual ningún jugador normal se podía permitir si no era financiado por un mecenas. Alekhine trató en vano de encontrar uno y Capablanca se sentía seguro de retener su título, cuando sorpresivamente el gobierno de la República Argentina, a instancias del "Club Argentino de Ajedrez", anunció que estaba dispuesto a poner como garantía el dinero que Capablanca solicitaba, a condición de que el encuentro se celebrase en Buenos Aires. Todavía hoy se desconocen las razones del gobierno argentino para esto, aunque se sospecha que, al ser considerado Capablanca un jugador invencible y que en el ya referido torneo de Nueva York había sacado a Alekhine una ventaja de 2,5 puntos, se preveía un triunfo aplastante del campeón ante el aspirante, lo cual acabaría definitivamente con las constantes pretensiones de este.