Alemania (en alemán: ), oficialmente la República Federal de Alemania (), es un país de Europa central y el Estado de la Unión Europea con mayor población y PIB. Constituido en Estado social y democrático de derecho, su forma de gobierno es la república parlamentaria y federal. Su capital es Berlín. Está formado por dieciséis estados federados (Bundesländer) y limita al norte con el mar del Norte, Dinamarca, Suecia (frontera marítima) y el mar Báltico; al este con Polonia y la República Checa; al sur con Austria y Suiza; y al oeste con Francia, Luxemburgo, Bélgica y los Países Bajos. El municipio Büsingen am Hochrhein, enclavado en Suiza, también forma parte de Alemania. El territorio de Alemania abarca 357 376 km² de extensión y posee un clima templado. Con más de 84 millones de habitantes, es el país más poblado entre los Estados de la Unión Europea, y es el hogar del tercer mayor grupo de emigrantes internacionales. En 2014 Alemania fue el segundo destino de las migraciones más popular del mundo, después de Estados Unidos.
Las palabras alemán y Alemania son latinizaciones del protogermánico *allai manniz,que correspondería, en alto alemán antiguo, a Alle Mannen (Alle, 'todos', y Mannen, 'hombres'; es decir, 'todos los hombres'). El historiador romano Amiano Marcelino fue el primero en hablar de Alamannia en el siglo IV para aludir a una confederación de tribus germánicas.[cita requerida] Sin embargo, estas denominaciones eran utilizadas también en la Antigüedad por los romanos para denominar a la tribu de los alamanes (no es lo mismo que alemanes), el pueblo germánico más cercano al territorio del Imperio romano. De ahí fue usada para nombrar al país entero. Además de alemán, está también extendido el uso del gentilicio germano, derivado del nombre con que los romanos se referían a las tribus ni romanas ni celtas de la zona central de Europa, cuyo territorio llamaban Germania. Desde el año 962, los territorios alemanes formaron una parte central del Sacro Imperio Romano Germánico, que duró hasta 1806. Durante el siglo XVI, las regiones del norte del país se convirtieron en el centro de la Reforma protestante.
Como un moderno Estado nación, el país fue unificado en tiempos de la guerra franco-prusiana de 1871. Tras la Segunda Guerra Mundial, cuando la Alemania nazi fue derrotada por los aliados, Alemania fue dividida en dos Estados separados a lo largo de las líneas de ocupación aliada en 1949; los Estados resultantes fueron la República Federal de Alemania (RFA) y la República Democrática Alemana (RDA), que se reunificaron en 1990. La RFA fue miembro fundador de la Comunidad Europea (1957), que se convirtió en la Unión Europea en 1993. La Alemania reunificada es parte del espacio Schengen y adoptó la moneda común europea, el euro, en 1999 (movimiento de pagos sin efectivo) y 2002 (pagos en efectivo).
Alemania es miembro de la Organización de las Naciones Unidas, la OTAN, el G7, las naciones G4 y firmó el Protocolo de Kioto. Es la cuarta mayor economía mundial en cuanto al PIB nominal y la primera de Europa, siendo además la principal potencia industrial del continente. También es el tercer mayor exportador de mercancías del mundo y, en términos absolutos, asigna el tercer mayor presupuesto anual de la ayuda al desarrollo en el mundo, mientras que sus gastos militares ocuparon el séptimo lugar mundial en 2020. El país ha desarrollado un alto nivel de vida y establecido un sistema completo de seguridad social. Tiene una posición clave en los asuntos europeos y mantiene una estrecha relación con varias asociaciones a nivel mundial.[cita requerida] Es reconocida como uno de los líderes en los sectores científico y tecnológico.
El nombre «Alemania» proviene del pueblo germánico conocido por los romanos como alemanni o alamanni; atestiguado por primera vez por Dion Casio en el contexto de una campaña militar del emperador Caracalla en 213.[cita requerida] El historiador bizantino Agatías (siglo VI) cita a Gayo Asinio Cuadrado, quien habría escrito que los alamanni eran «un pueblo mestizo y mezclado», que es lo que significa su nombre. En efecto, alamanni proviene de protogermánico *allai manniz, con allai, «todos» y manniz «los hombres» (es decir «todos los hombres»). Walafrido Estrabón, monje de San Galo, escribió en el siglo IX que los pueblos que se denominaban a sí mismos suabos eran conocidos como alemanni por los extranjeros. En español y otras lenguas romances, el nombre de este pueblo fue usado para designar a los demás pueblos germánicos y, finalmente, al Imperio alemán surgido en 1871.
El nombre del país en alemán es Deutschland, originalmente diutisciu land, ambos con el significado de «tierras alemanas» en español, pero literalmente «del pueblo» en alusión a aquellos que hablaban una lengua germánica y no el latín. Diutisc, «del pueblo» proviene del protogermánico þiudiskaz «del pueblo», el sustantivo correspondiente, þeudō, del protoindoeuropeo *teuta, dio origen al gentilicio teutones, usado para un pueblo germánico y en español, poéticamente, como sinónimo de alemanes.
El gentilicio italiano para los alemanes, tedesco, también tiene este origen, a través de la forma latinizada Theodiscus.
Germania (y su forma inglesa Germany) proviene del latín y fue usado por César para denominar a los pueblos que habitaban al este del Rin. Este topónimo parece ser de origen celta, gair; con el significado de «vecinos» o bien gairm; «grito de guerra»; se ha propuesto además una etimología relacionada con el alto alemán medio: gēr, «lanza». Ninguna de estas propuestas es concluyente. En español, germánico se usa de manera histórica, «pueblos germánicos», «Imperio romano germánico», o bien literaria: «poesía germánica», a veces incluyendo a otros pueblos de habla alemana como austríacos y la mayoría de suizos.
En sentido estricto, Alemania no ha existido como Estado hasta 1871. Así, en esta sección se incluye también la historia previa: lo que sucedió en los territorios que luego formaron parte del Estado alemán.
Se cree que la etnogénesis de las tribus germánicas se produjo durante la Edad de Bronce nórdica o, como muy tarde, durante la Edad de Hierro prerromana. Desde el sur de Escandinavia y el norte de Alemania, las tribus comenzaron su expansión al sur, este y oeste en el siglo I a. C., entrando en contacto con las tribus celtas de la Galia, así como Irán, el Báltico y las tribus eslavas del este de Europa. Poco se conoce sobre la historia temprana de los pueblos germánicos, excepto lo que se sabe a través de sus interacciones con el Imperio romano y los registros de hallazgos arqueológicos.
Durante el gobierno del emperador Augusto, los pueblos germánicos se familiarizaron con las tácticas de guerra romanas, manteniendo al mismo tiempo su identidad tribal. En el año 9 d. C., tres legiones romanas dirigidas por Varo fueron aniquiladas por los queruscos y su jefe Arminio en la batalla del bosque de Teutoburgo. Por lo tanto, la Alemania moderna, por lo que respecta al Rin y el Danubio, se mantuvo fuera del Imperio romano. En la época de Tácito, tribus germánicas se establecieron a lo largo del Rin y el Danubio, ocupando la mayor parte de la zona moderna de Alemania.
En el siglo III ocurrió el surgimiento de un gran número de tribus germánicas del oeste: alamanes, catos, francos, frisones, sajones y turingios. En ese momento estos pueblos emprendieron el período de las grandes migraciones (o invasiones bárbaras, desde el punto de vista del Imperio romano) que se extendió por varios siglos. Los francos establecieron el reino franco, el cual conquistó varios territorios occidentales de la actual Alemania. El dominio franco se consolidó durante el reinado de Carlomagno (que duró desde 768 a 814), cuyo Imperio carolingio absorbió Sajonia, Baviera y Bohemia.
Sacro Imperio Romano Germánico (962-1806)
En el 843, el Imperio carolingio fue dividido entre los nietos de Carlomagno. La Francia Orientalis —que comprendía a la actual Alemania— continuó siendo gobernada por los francos hasta el 919,[cita requerida] año en el que fue coronado Enrique I de Sajonia. El nuevo Reino germano, convertido en el Sacro Imperio Romano Germánico en el 962, continuó existiendo en diferentes formas hasta 1806. En su máxima extensión territorial, abarcó toda Europa central, extendiéndose desde el río Eider en el norte hasta la costa mediterránea en el sur.