Aleksandr Nikoláyevich Potrésov (en ruso: Алекса́ндр Никола́евич Потре́сов, Moscú, 1 de septiembrejul./ 13 de septiembre de 1869greg.-París, 11 de julio de 1934) fue un revolucionario ruso, miembro del Partido Obrero Socialdemócrata de Rusia, de la corriente menchevique.
Comienzos, Iskra y posición en el partido
Nació en 1869. De familia de la baja nobleza rusa, se casó con una mujer con problemas psicológicos. Se graduó en ciencias naturales en la Universidad de San Petersburgo en 1891. Entre 1891 y 1893, estudió derecho en la misma ciudad. Durante este periodo, pertenecía a los círculos estudiantiles de la ciudad interesados en el marxismo. En el otoño de 1892. aprovechó unas vacaciones en Suiza para traer clandestinamente a Rusia obras del Grupo para la Emancipación del Trabajo, así como de otros grupos socialistas alemanes y franceses.
En 1895, fundó junto con Lenin y Yuli Mártov la Unión de Lucha por la Liberación de la Clase Obrera. Detenido por las autoridades, fue deportado a la provincia de Viatka en 1898. Durante esta época, mantuvo correspondencia tanto con Lenin como con Mártov, ambos deportados a Siberia, en la que les alertó de la extensión del economicismo tanto en Rusia como entre los socialistas emigrados.
En abril de 1900, marchó a Europa occidental para negociar con el Grupo para la Emancipación del Trabajo y los socialdemócratas alemanes la creación de una nueva publicación marxista. En diciembre de 1900, creó, nuevamente con Lenin y Yuli Mártov, Iskra, para oponerse a la corriente economicista. El periódico, que debía publicarse cada dos semanas, debía servir para organizar y asentar la ideología del movimiento marxista en Rusia, que había crecido notablemente en los años anteriores. Fue uno de los seis miembros de su junta editorial, que incluía a Gueorgui Plejánov, Pável Axelrod, Vera Zasúlich, Lenin y Mártov. De ellos, los que más contribuyeron al periódico fueron Plejánov, Lenin y Mártov. Potrésov, era una de las dos principales fuentes de financiación de la publicación. Vivía separado del círculo de jóvenes redactores de Iskra, Lenin y Mártov, que también reunía a Fiódor Dan o Nadezhda Krúpskaya. Como el resto de junta de redactores de la publicación, al principio ensalzó la obra ¿Qué hacer? de Lenin. En los primeros años de la publicación, los redactores más jóvenes —Lenin, Mártov y Potrésov— a menudo formaron un grupo en las discusiones internas de la junta frente a los mayores, en especial, frente a Plejánov, de trato difícil. El grupo de jóvenes redactores se instaló en Múnich hasta abril de 1902, mientras que los de más edad residían en Suiza; en esa fecha se trasladaron a Londres, donde la relación entre los tres empeoró. Durante el periodo londinense, Potrésov, a menudo enfermó, perdió contacto con la redacción de Iskra, cada vez más controlada por Lenin. A comienzos de 1903, las relaciones con este comenzaron a agriarse notablemente, debido en parte a un escándalo con agentes del partido. Desde el II Congreso del Partido Obrero Socialdemócrata de Rusia —éxito organizativo de los redactores de Iskra a pesar de no lograr unificar el partido—, formó parte de la fracción menchevique.
Expulsado de la redacción de Iskra durante el congreso, regresó a ella en noviembre de 1903 cuando Plejánov rompió su anterior alianza con Lenin. Al boicoteo de la publicación —declarado por aquellos que deseaban no cambiar la junta editorial a pesar de las decisiones del congreso— le siguió la toma de control de esta, convertida desde el congreso en el periódico oficial del partido.
Como el resto de dirigentes mencheviques de la época, estaba convencido de que la primera revolución que tendría lugar en Rusia sería burguesa y conduciría a un largo periodo de dominio burgués. Opinaba que el nuevo movimiento liberal que había surgido en el país extendería los derechos constitucionales y no temería el crecimiento de los socialdemócratas, que aún no suponían una amenaza para los liberales.
Adversario decidido de Lenin tras el segundo congreso del partido, en 1904 y 1905 publicó una serie de artículos criticando severamente ¿Qué hacer?, que tildó de obra excesivamente optimista de un activista romántico, que esperaba demasiado del apoyo de las masas y se fijaba objetivos irreales. Los mismos aspectos que había descrito como poéticos en marzo de 1902 le parecieron entonces expresiones de ingenuidad. En 1905 publicó otra serie de artículos censurando a los grupos de activistas revolucionarios en Rusia, a los que tachaba de provincianos y acusaba de dejarse influir por Lenin. En el IV Congreso del Partido Obrero Socialdemócrata de Rusia, celebrado en Estocolmo en abril de 1906, fue uno de los redactores elegidos para el nuevo periódico del partido, Sotsial-Demokrat.
Disputas posrevolucionarias, guerra mundial y periodo interrevolucionario
Liquidador —partidario de acabar las actividades clandestinas del partido— tras la revolución de 1905, durante la Primera Guerra Mundial adoptó una postura defensista y en el periodo revolucionario formó parte de la corriente derechista de los mencheviques. Esta corriente, conocida como «grupo Zariá», acabó saliendo del partido tras la Revolución de Octubre.
Asistió al V Congreso del Partido Obrero Socialdemócrata de Rusia, celebrado en Londres y que resultó una victoria para los partidarios de Lenin. Acabado el congreso, regresó a San Petersburgo. Entre 1910 y 1914, dirigió uno de los principales centros mencheviques de Rusia, centrado en la erudita publicación Nasha Zariá (Nuestro Amanecer) de San Petersburgo. Rechazaba las acusaciones de liquidacionismo, afirmando que el partido se había disuelto tras el fracaso de la revolución de 1905 y así nada había que «liquidar». Mantuvo una dura disputa con Plejánov, que se oponía al «liquidacionismo», aunque parece que el desacuerdo se debía más a motivos personales que a discrepancias ideológicas. Para Potrésov, en vez de tratar de revivir los comités clandestinos para reconstruir el partido, que según él nunca había existido más que como esqueleto, era necesario aprovechar las posibilidades de colaboración con el proletariado ruso permitidas por la ley. Potrésov era el principal dirigente de un grupo de intelectuales socialdemócratas que aprovechaba las limitadas oportunidades del periodo reaccionario para publicar textos socialistas.
Al estallar la Primera Guerra Mundial, propugnó la alianza con las fuerzas burguesas en defensa del país, que consideraba amenazado por Alemania, sin dejar por ello de combatir el zarismo. Estos defensistas, que abogaban por respaldar toda medida defensiva gubernamental, se encontraban en el extremo más conservador del partido, a la izquierda únicamente de Gueorgui Plejánov. Potrésov admitía la posibilidad de abandonar temporalmente la lucha de clases en Francia y Gran Bretaña, pero no en la autocrática Rusia. Los reveses militares le llevaron a exigir, junto con otros defensistas, la democratización del gobierno. Potrésov rechazaba apoyar incondicionalmente al Gobierno en la contienda mundial, pero se mostraba más favorable a los franco-británicos, que consideraba más democráticos, que a los Imperios Centrales. Su posición en esta cuestión controvertida anticipó el «defensismo revolucionario» del periodo interrevolucionario en 1917.
Consideró la Revolución de Febrero de 1917 que puso fin a la monarquía como una derrota sin paliativos de lo que denominaba «despotismo semiasiático» ruso y una notable victoria de la burguesía. Favoreció la cooperación del Sóviet de Petrogrado con el Gobierno provisional para facilitar la modernización política del país. Defensistas como la dirección del partido en torno a Irakli Tsereteli, sus partidarios se encontraban a la derecha de esta y eran escépticos sobre la posibilidad de que se pudiese implantar una paz socialista en Europa. A Potrésov le preocupaba que los planes de paz agriasen las relaciones entre el Gobierno y el sóviet. Durante la crisis de abril, se mostró claramente favorable al ingreso de los socialistas en el Consejo de Ministros para sostener al Gobierno provisional e imponer el orden que creía necesario para salvar al país y a la revolución. Potrésov y el reducido grupo de defensistas de su entorno favorecieron el reforzamiento del frente y apoyaron la postura defensista de Tsereteli y sus partidarios —a pesar de considerar a estos excesivamente radicales—. Sus opiniones aparecían en el periódico Den, que controlaban y publicaban en la capital, y del que Potrésov era redactor jefe. A comienzos de la primavera, su influencia en el partido aumentó por la derrota de las mociones internacionalistas.