Alejandro Otero Rodríguez (El Manteco, estado Bolívar, Venezuela, 7 de marzo de 1921 - Caracas, Venezuela, 13 de agosto de 1990) fue un pintor y escultor venezolano. Es junto a Jesús Soto y Carlos Cruz-Diez uno de los artistas cinéticos más importantes de Venezuela.
Hijo de José María Otero Fernández y María Luisa Rodríguez Inserri, inició en 1939 sus estudios en la Escuela de Artes Plásticas y Aplicadas de Caracas bajo la guía de Antonio Edmundo Monsanto. Durante esta etapa realizó retratos, desnudos y paisajes donde ya se evidenciaban sus búsquedas de síntesis formal y color. En 1944 presentó su primera exposición en el Ateneo de Valencia.
En 1945 obtuvo una beca para estudiar en París, donde desarrolló la serie de las Cafeteras, marcadas por la influencia de Pablo Picasso y la abstracción gestual. En 1950 fundó junto a Pascual Navarro, Mateo Manaure, Carlos González Bogen y otros artistas la revista Los Disidentes, desde la cual promovieron la renovación del arte venezolano y la adopción de las corrientes abstractas europeas.
Entre 1951 y 1954 desarrolló las series Líneas de color sobre fondo blanco y Collages ortogonales, influido por Mondrian y las teorías del espacio y la luz. A su regreso a Venezuela, colaboró en la Síntesis de las Artes Mayores de la Ciudad Universitaria de Caracas, dirigida por Carlos Raúl Villanueva, donde integró murales, vitrales y policromías.
Su serie Coloritmos (1955–1960) consolidó su lenguaje abstracto mediante tablones verticales pintados con pintura industrial, que exploraban el ritmo y la interacción cromática. En 1956 el Museo de Arte Moderno de Nueva York adquirió Coloritmo n.º 1, y en 1958 Otero recibió el Premio Nacional de Pintura de Venezuela.
Durante su estancia en París (1960–1964) elaboró sus Ensamblajes y Papeles coloreados, integrando elementos del informalismo y el collage. Posteriormente fue vicepresidente del Instituto Nacional de Cultura y Bellas Artes (INCIBA). En 1967 incursionó en la escultura urbana con obras cinéticas y monumentales como Vertical Vibrante y Rotor, integrando arte, ciencia y tecnología en proyectos públicos.
Etapa cívica y escultórica (1970–1990)
En los años setenta y ochenta realizó obras monumentales como Delta Solar (Washington, 1977), Estructura Solar (Ivrea, 1980), Abra Solar (Caracas, 1982) y Torre Solar (Guri, 1986). Estas esculturas, construidas en acero inoxidable, sintetizan su interés por la luz, el movimiento y la integración del arte en el espacio público. Recibió una beca Guggenheim en 1971 y trabajó en el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT), donde exploró la relación entre arte y ciencia.
En 1985 el Museo de Arte Contemporáneo de Caracas presentó una gran retrospectiva con más de 700 obras. En sus últimos años experimentó con medios digitales y publicó Saludo al siglo XXI (1989). Falleció en Caracas en 1990.
Estuvo casado con la pintora Mercedes Pardo, con quien tuvo cuatro hijos. Ambos fueron figuras clave del arte moderno venezolano.
Tras su muerte, la Fundación Museo de Arte La Rinconada adoptó el nombre de Museo de Artes Visuales Alejandro Otero. Sus obras monumentales, presentes en Venezuela y el extranjero, consolidan su figura como pionero de la abstracción geométrica y el arte cinético latinoamericano.
1941: Primer Premio y Mención Honorífica, Concurso de Carteles, II Exposición del Libro Venezolano, Caracas.
1942: Premio de Mérito Especial para Alumnos de la Escuela de Artes Plásticas, III Salón Oficial Anual de Arte Venezolano, Museo de Bellas Artes, Caracas.
1945: Premio Andrés Pérez Mujica y Premio Emilio Boggio, III Salón Arturo Michelena, Ateneo de Valencia, Edo. Carabobo.
1957: Premio CAVA, IV Salón D'Empaire, Maracaibo, Edo. Zulia. Premio John Boulton, XVIII Salón Oficial Anual de Arte Venezolano, Museo de Bellas Artes, Caracas.
1958: Premio Nacional de Pintura, XIX Salón Oficial Anual de Arte Venezolano, Museo de Bellas Artes, Caracas.
1959: Mención Honorífica, V Bienal de Sao Paulo.
1960: Primer Premio, II Salón Interamericano de Pintura, Barranquilla, Colombia.