Aldrich Hazen Ames (River Falls, Wisconsin, 26 de junio de 1941- Cumberland, Maryland, 5 de enero de 2026) fue un oficial y analista de contra-inteligencia de la Agencia Central de Inteligencia estadounidense, quien entre 1985 y 1991 espió a favor de la Unión Soviética, por lo que sería detenido y juzgado en 1994.
Aldrich Ames nació en el pueblo de River Falls (Wisconsin). Su madre fue Rachel Aldrich, y su padre, Carleton Cecil Ames. Asistió a la escuela secundaria de McLean, en McLean, estado de Virginia.
Ames empezó a trabajar para la CIA tempranamente, en 1962, en un empleo de bajo nivel destinado a entretener a los hijos de los agentes mayores que él. Ames más tarde diría que originalmente no había planeado iniciar una carrera dentro de la agencia de inteligencia, e inicialmente solo veía a su trabajo de "bajo nivel" como una "escala" mientras continuaba con sus estudios. Sin embargo, con el tiempo llegaría a "fascinarse" con el trabajo de inteligencia que realizaba la CIA.
Durante los años siguientes, se graduaría en la universidad y avanzaría a través de las filas y rangos más bajos de la CIA, mientras trabajaba para la "División de Integración de Registro (o Grabaciones) del Directorio de Operaciones" (en inglés Records Integration Division of the Operations Directorate).
En 1969, en su primera tarea como agente, fue mandado a Ankara (capital de Turquía), donde el objetivo de su trabajo consistía en intentar reclutar a oficiales de inteligencia soviéticos para que estos se convirtiesen en potenciales dobles agentes al servicio de Occidente.
Allí logró infiltrarse en la organización comunista DEV-GENÇ a través de un compañero de habitación del estudiante activista Deniz Gezmiş, quien a su vez sería posteriormente ejecutado por el gobierno turco. A cambio de $75 le pidió los nombres de los miembros DEV-GENÇ que sabía, así como los detalles específicos acerca de las actividades de ellos.
Si bien había tenido algunas interesantes tareas de inteligencia al servicio de la CIA, incluyendo la "manipulación" del diplomático soviético Aleksandr Dmitrievich Ogorodnik, su vida personal se encontraba en ruinas. Se peleaba con frecuencia con su primera esposa, Nancy, y solía irse de "parranda" alcohólica con tal de no estar con ella.
Desde 1969 Ames estaba casado con una compañera de la CIA, Nancy Segebarth, a quien había conocido en un programa de aprendices de la agencia. Cuando fue asignado a la embajada de los Estados Unidos en México en 1983, conoció a Rosario Casas Dupuy, quien en ese momento era una empleada de la sede diplomática colombiana en la capital mexicana. Poco después de su regreso a los EE. UU., después su misión en la Ciudad de México, inició los trámites de divorcio contra Nancy. También comenzó un concubinato con Rosario y, una vez divorciado, finalmente se terminó casando con ella. La presión financiera de su divorcio, así como el estilo de vida con Rosario, de quien Ames seguía perdidamente enamorado y a quien no deseaba perder de ninguna manera, lo obliga a buscar una nueva fuente de ingresos adicionales. De esta manera, terminó preguntándose a sí mismo quién estaría dispuesto a pagarle bien por la información clasificada que poseía. A mediados de los años 1980, aún en plena Guerra Fría, únicamente había un Estado extranjero interesado en esta información y dispuesto a pagar por ella: la Unión Soviética.
Ames comenzó a espiar para la URSS en 1985, cuando ingresó en la sede diplomática soviética en Washington con el fin de ofrecer secretos nacionales estadounidenses por dinero.
Ames fue asignado a la División europea y de Contrainteligencia de la CIA, donde llegaría ser el responsable de dirigir el análisis de las operaciones de inteligencia soviéticas.
Tenía acceso a la identidad de las fuentes de EE. UU., dentro del KGB y de las Fuerzas Armadas Soviéticas.
La información proporcionada por Ames comprometió alrededor de cien operaciones de inteligencia contra la URSS, y llevó a la ejecución sumaria de al menos diez fuentes de los EE. UU., detrás del Telón de Acero. En definitiva, le terminaría brindando al KGB los nombres de todos y cada uno de los agentes que estaban trabajando para la estadounidense CIA dentro de la URSS.
En total los soviéticos le pagaron a Ames aproximadamente 4,6 millones de dólares por sus servicios, permitiendo a Ames mantener un estilo de vida mucho más allá del que normalmente podría permitirse un agente de la CIA. Ames nunca tuvo afinidad ideológica con la Unión Soviética, sino que llegado a cierto punto se había convertido en un "capitalista goloso" que estaba interesado en obtener mucho más dinero del que ganaba legalmente.
Antes de ser capturado, se le asignó la tarea de preparar la evaluación de los daños causados por el espionaje de Jonathan Pollard. Posteriormente, los defensores de Pollard creerían que Ames aprovechó la brillante oportunidad que se le presentó para usarlo a éste como un chivo expiatorio, endilgándole la exposición de los agentes al servicio de los EE. UU., dentro de la URSS. De esa manera intentaría mantener las investigaciones sobre su propia persona lo más lejos posible.
Ames y su esposa Rosario gastaron unos 2,5 millones de dólares del dinero que los soviéticos le pagaron, quedando unos 2,1 millones restantes en una cuenta secreta dentro de un banco ruso para que los utilizara una vez que se retirase de su negocio de espionaje.
Algunos agentes de la CIA traicionados por Ames
Vitaly Yúrchenko era un funcionario del KGB, Quinto Departamento del Directorio "K". Primeramente desertaría a los Estados Unidos, pero luego sería repatriado a la Unión Soviética. Ames no sabía toda la información que Yúrchenko le había brindado a la CIA, pero sí pudo informar de todo lo que (el aparentemente no traidor) Yúrchenko le había entregado al KGB, lo que le sería muy útil al organismo soviético de espionaje para despistar a la CIA sobre quién era el origen de la fuga o pérdida de documentos confidenciales. Yúrchenko regresó a la URSS en 1985 y fue reasignado a un cómodo trabajo de escritorio, una recompensa por haber ayudado a mantener la identidad de Ames como nuevo y muy importante activo soviético.
A mediados de los años 1980, Dmitri Poliakov era el oficial de más alta jerarquía dentro de la inteligencia militar soviética (GRU), entre aquellos que estaban brindando información a la CIA. Fue finalmente ejecutado sumariamente en marzo de 1988, luego de haber sido expuesto por Ames. Varios analistas están de acuerdo en que él fue el activo de la agencia más valioso comprometido por Ames. Un funcionario de la CIA llegaría a decir acerca de Poliakov "No lo hacía por dinero. Insistía en quedarse en su lugar para poder ayudarnos".