Alcides López Aufranc (Venado Tuerto, Santa Fe; 4 de septiembre de 1921 - Ciudad de Buenos Aires, 26 de abril de 2015) fue un militar y empresario argentino, oficial del Ejército que alcanzó el rango de general de división, y desempeñó como subjefe de Estado Mayor del Ejército, comandante del III Cuerpo de Ejército y jefe del Estado Mayor a principios de los años setenta.
Fue uno de los primeros instructores argentinos de la doctrina francesa de guerra revolucionaria en la Escuela Superior de Guerra de Buenos Aires, sobre la que se asentaron las acciones represivas durante el Proceso de Reorganización Nacional (1976-1983). Acompañó al dictador Alejandro Agustín Lanusse en la jefatura del Estado Mayor del Ejército y se volcó luego al área industrial: fue director de la metalúrgica Acindar desde 1976 a 1992.
Nacido en la pequeña ciudad de Venado Tuerto (en el extremo sudoeste de la provincia de Santa Fe) en 1921, su apellido materno era Aufranc.
Fue egresado del Colegio Militar como subteniente de caballería en la promoción 68. Se graduó de oficial de Estado Mayor en la Escuela Superior de Guerra. Se formó en la Escuela Superior de Guerra y fue profesor del Colegio Militar de la Nación.
Cuando surgió el intento de golpe de 1951 no estuvo implicado por estar bajo mandos leales, a diferencia de varios de sus compañeros de arma y promoción.
En 1955, después del derrocamiento de Juan Perón. Alcides López Aufranc integró el bando de los militares «azules» ―que creían en la conveniencia de un acuerdo con la burocracia sindical para derrotar el comunismo y a la izquierda peronista―, que se enfrentaban internamente contra los militares «colorados».
En mayo de 1958, el Estado Mayor General del Ejército envió a un grupo de 120 militares argentinos ―entre los que se encontraba el coronel Alcides López Aufranc― a la Escuela de Guerra de París, creada por el general Marcel Bigeard.Bigeard había convencido al Gobierno francés ―a través de su ministro de Defensa, Jacques Chaban-Delmas― de la necesidad de crear un Centro de Entrenamiento en Guerra Subversiva, donde Francia podría capitalizar el conocimiento sobre torturas y represión que había adquirido en las guerras de independencia de Indochina y Argelia.Por sus aptitudes, López Aufranc fue seleccionado para participar en la etapa superior de «entrenamiento»,que se hacía en el propio campo, en Argelia francesa, durante un mes.
Escuela de tortura en Buenos Aires
Un año después, en 1959, el general Carlos Toranzo Montero (en ese entonces jefe del Estado Mayor General del Ejército Argentino) hizo instalar en Buenos Aires una delegación permanente de expertos franceses en «guerra contrarrevolucionaria» con todos los gastos pagados y excelentes sueldos a cargo del Estado argentino, y el goce de total impunidad ante cualquier delito que pudieran cometer en el desempeño de sus tareas.Los ejércitos de Francia y la Argentina firmaron un acuerdo para que una misión de «veteranos» torturadores franceses en Argelia ―facilitados por la organización paramilitar OAS (‘Organización del Ejército Secreto’)― se instalara en la sede del Estado Mayor (en Buenos Aires) para dictar cursos y brindar asesoramiento.
Los primeros en llegar fueron François-Pierre Badie y Jean-Patrice Jacobé de Naurois, a quienes se sumaron, posteriormente, los tenientes coroneles Robert Louis Bentresque y Jean Nougués.La doctrina francesa de tortura se impartió en el mundo por primera vez en la Escuela Superior de Guerra de Buenos Aires.Alcides López Aufranc es recordado por haber sido el primer instructor en tortura.Entre los alumnos se destacaban los futuros represores Acdel Vilas, Ramón Camps y Reynaldo Bignone.
Una de las primeras prácticas de docentes y alumnos fue la llamada Operación Hierro (de 1959), consistente en cursos intensivos de represión y conferencias sobre la materia.Al año siguiente de la teoría se pasó a la práctica con la Operación Hierro Forjado (de 1960).La bibliografía obligatoria eran las obras de Salan, Massu, Beufre, Bonet, Chatau-Jobert y el general Trinquer.
Uno de los expertos franceses en la llamada guerra contrarrevolucionaria, escribía en uno de sus libros:
Las clases impartidas por los franceses sobre torturas, asesinatos selectivos, infiltraciones en sindicatos, partidos políticos, violaciones de domicilio, atentados con bandera cambiada, guerra sicológica y campañas sucias de prensa dieron sus frutos. En 1960, el presidente Arturo Frondizi ―en medio de una serie de atentados atribuidos a la Resistencia peronista contra instalaciones oficiales y contra el personal del ejército― decretó el plan Conintes (conmoción interna del Estado), que otorgaba a las fuerzas armadas la conducción de la represión, y creó un Comité de Lucha contra la Expansión Marxista, dirigido por el coronel Alcides López Aufranc.
Uno de los profesores franceses señalaba:
En octubre de 1961 el presidente Arturo Frondizi y el arzobispo argentino Antonio Caggiano, inauguraron el primer Curso Interamericano de Guerra Contrarrevolucionaria, que se dictó en la Escuela Superior de Guerra.
El curso fue presidido por López Aufranc, y contó con la presencia de 39 oficiales de 14 países latinoamericanos, y un veedor de Estados Unidos.
En el cuerpo de profesores figuraban los asesores franceses Robert Bentresque y Jean Nougués, el futuro vicario castrense, monseñor Victorio Bonamín (1909-1991) y el abogado Mariano Grondona (1932-).
Entre los asistentes se destacaban el director de la Escuela, Carlos Túrolo ―quien invitó a prepararse para una «guerra sin escrúpulos [...] tanto contra los espíritus como contra los cuerpos»―,