Alberta (pronunciado /æɫˈbɝ.ɾə/ en inglés) es una de las diez provincias que, junto con los tres territorios, conforman las trece entidades federales de Canadá. Su capital es Edmonton y su ciudad más poblada, Calgary. Está ubicada al oeste del país, limitando al norte con los Territorios del Noroeste, al este con Saskatchewan, al sur con Estados Unidos y al oeste con Columbia Británica. Con 4 067 175 de habitantes, en 2016 es la cuarta provincia más poblada, por detrás de Ontario, Quebec y Columbia Británica.
Alberta forma parte de las Provincias de las Praderas y de las Provincias Occidentales. Fue creada el 1 de septiembre de 1905, cuando se separó de los Territorios del Noroeste. El 1 de septiembre de 2005, Alberta celebró su centenario como provincia.
La capital de la provincia es Edmonton, siendo el centro urbano más poblado Calgary, ciudad en la que se celebraron los Juegos Olímpicos de Invierno en 1988. Otras localidades de importancia son Banff, Camrose, Fort McMurray, Grande Prairie, Lethbridge, Medicine Hat o Red Deer.
Alberta posee una de las economías más fuertes e influyentes de Canadá. La provincia es una gran productora de petróleo y de gas natural. Alberta produce cerca del 70 % del petróleo y del gas natural de Canadá. Buena parte de estos recursos naturales son exportados a Estados Unidos. Además de eso, la agropecuaria, la industria manufacturera, las finanzas y el turismo tienen también una gran importancia en la economía de la provincia.
La región donde se encuentra actualmente Alberta, anteriormente pertenecía a la Compañía de la Bahía de Hudson. En 1870, la Compañía de la Bahía de Hudson cedió sus territorios al gobierno de Canadá. Estos territorios pasaron a llamarse Territorios del Noroeste, y ocupaban la región donde actualmente se encuentran, además de Alberta, Manitoba, Nunavut y Saskatchewan. En 1882, el gobierno canadiense bautizó a la región con el nombre de Alberta, en homenaje a la princesa Louise Caroline Alberta, cuarta hija de la reina Victoria. Específicamente, el distrito de Alberta fue nombrado por el marqués de Lorne, esposo de la princesa quien le escribió este verso en honor de la ocasión. «Como muestra del amor que has demostrado por esta gran tierra de libertad, he nombrado una vasta provincia, famosa por su belleza, que como tu querido nombre de ahora en adelante se conozca. ¡Será Alberta!»
El 1 de septiembre de 1905, el gobierno de Canadá creó las provincias de Alberta y de Saskatchewan, a través de la división de las tierras del sur de los Territorios del Noroeste.
Los nativos indígenas vivían en la región donde actualmente se localiza la provincia de Alberta mucho tiempo antes de la llegada de los primeros europeos. Diversas tribus indígenas vivían en la región, la mayoría parte de la familia amerindia de los assiniboines, los pies negros o los cree.
En 1670, la Compañía de la Bahía de Hudson obtuvo permiso para iniciar el comercio de pieles con indígenas y la caza de animales en la región donde actualmente se localiza Alberta. Alberta, entonces, formaba parte de una inmensa región llamada Tierra de Rupert. Sin embargo, la región continuaría inexplorada por los europeos hasta 1754. Este año, Anthony Henday fue enviado por la Compañía de la Bahía de Hudson a la región, con el objetivo de iniciar relaciones amistosas con los nativos indígenas de la región y trueques comerciales. Henday pasó el invierno de 1754-1755 con los indios pies negros. El primer puesto comercial y el primer fuerte construidos en la región fueron inaugurados en 1778, en Lac La Biche, por Peter Pond, un empresario estadounidense que trabajaba para la Compañía del Noroeste, una competidora de la Compañía de la Bahía de Hudson. La Compañía del Noroeste abandonaría la región en 1821. El primer asentamiento permanente que aún está habitado actualmente es Edmonton, fundada en 1795 por la Compañía de la Bahía de Hudson.
A partir de la década de 1800, los métis comenzaron a instalarse en la región. Sin embargo, la región aún estaba escasamente poblada, y los habitantes de origen europeo de la época se reducían a pocas decenas de comerciantes y cazadores. A partir de la década de 1840, los misioneros católicos fueron a explorar la región. El primero en hacerlo fue Robert Rundle, que exploró la región entre 1840 y 1848. En 1843, los misioneros católicos fundaron una misión católica en Lac Claire. En 1868, fundaron la ciudad de St. Albert.
En 1870, la Compañía de la Bahía de Hudson decidió transferir el control de las Tierras de Rupert al gobierno británico. Este cedió inmediatamente estas tierras al recién fundado Canadá. El gobierno canadiense renombró estas tierras como Territorios del Noroeste. Durante la década de 1870, el gobierno de Canadá creó y desarrolló la Policía Montada del Canadá, una fuerza policial canadiense, que fue creada originalmente con el objetivo de proteger los escasamente poblados Territorios del Noroeste de los comerciantes estadounidenses que distribuían ilegalmente en Canadá bebidas alcohólicas, sobre todo.
El gobierno canadiense pasó a tomar medidas para incentivar el poblamiento del interior del país. En 1882, el gobierno de Canadá dividió el sur de los Territorios del Noroeste en cuatro distritos: Alberta, Saskatchewan, Assiniboia y Athabasca. Posteriormente, en la década de 1890, el gobierno canadiense fusionaría Athabasca y una pequeña parte de Assiniboia con Alberta y lo restante del distrito de Assiniboia con el distrito de Saskatchewan. En 1883, la Canadian Pacific Railway, una vía ferroviaria que estaba entonces construyéndose, de Montreal a Vancouver, llegó a Calgary. Entonces, la población blanca de Alberta era de 500 habitantes, la mayoría ganaderos. A partir de entonces, gracias al ferrocarril, miles de inmigrantes y personas de otras partes del país se instalaron en la región, bajo la promesa del gobierno canadiense de ofrecer tierras a quienes quisieran instalarse en la región.
El 1 de septiembre de 1905, fue fundada la provincia como tal.
A lo largo de las primeras décadas del siglo XX, miles de personas continuaron instalándose en Alberta, atraídas por la promesa de tierras gratis para cultivar. La economía de la provincia, hasta el fin de la Primera Guerra Mundial, dependía marcadamente de la agricultura. El descubrimiento de reservas de petróleo en 1914 y la entrada de Canadá en la guerra en poco tiempo industrializaron y diversificaron la economía de la provincia.
Tras el fin de la guerra, entró en una gran depresión económica. Los bajos precios cobrados por los bienes producidos por las granjas y grandes periodos de sequía destruyeron la economía agropecuaria de la provincia entre 1918 y 1921. En este año, la mayoría de la población de la provincia votó a los representantes de un partido político recién fundado, y prácticamente desconocido, la United Farmers of Alberta, de tendencias conservadoras. Hasta entonces, la provincia estaba gobernada por el Partido Liberal de Alberta. Desde 1921, todos los gobernadores de Alberta serían líderes de partidos políticos conservadores. La United Farmers of Alberta instituiría escuelas públicas a lo largo de la provincia y construiría diversas carreteras y vías ferroviarias.
Su economía pasó a recuperarse a partir de 1922. Sin embargo, la provincia entraría nuevamente en recesión, mucho mayor que la ocurrida en 1920, con el inicio de la Gran Depresión, en 1929. Grandes periodos de sequía se extendieron a lo largo de los años 1930 y grandes plagas de saltamontes devoraron mucho de lo que los agricultores de la época conseguían cultivar. Los pocos agricultores que conseguían cultivar con éxito alguna cosecha tenían que cobrar precios increíblemente bajos. Como consecuencia, la gran mayoría de los granjeros se endeudaron. Muchos huyeron del campo en dirección a las ciudades, que también fueron alcanzadas por la depresión, con la suspensión de pagos de tiendas y empresas, y altas tasas de desempleo. En 1934, nuevamente la población de Alberta votaría a los representantes de un partido político fundado recientemente, y casi desconocido, la Social Credit. Su líder William Aberhert, se hizo gobernador de Alberta en 1935. Había prometido a la población resolver los problemas de la Depresión, pero las pocas medidas que Aberhert tomó en intentar solucionar los problemas de la Depresión fueron anuladas por el Parlamento de Canadá, que juzgó que tales medidas eran inconstitucionales.