Tal Día como Hoy

Albert Ballin

Emprendedor alemán (1857-1918)

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Albert Ballin (Hamburgo, 15 de agosto de 1857-Hamburgo, 9 de noviembre de 1918), nacido en una modesta familia judía, fue un hombre de negocios y empresario naviero alemán que innovó el negocio del transporte marítimo. Su padre era dueño en parte de una agencia que organizaba pasajes a los Estados Unidos, y cuando este murió en 1874, el joven Albert se hizo cargo de los negocios. Desarrolló una exitosa línea propia de barcos, ahorrando costes transportando mercancías en el viaje de vuelta desde EE. UU. Esto atrajo la atención de la empresa naviera Hamburg America Line (HAPAG por sus siglas en alemán), que le contrató en 1886 y le hizo director general en 1899.

Aunque tenía mucho éxito en los negocios, no era bien aceptado en la sociedad hamburguesa debido a su origen judío, que Ballin siempre reconoció. Sin embargo, fue admitido en la corte del emperador Guillermo II de Alemania.

Antes de 1800, muchas compañías de barcos empezaron a incluir cruceros con su flota para añadir lujo y comodidad a los viajes marítimos de pasajeros adinerados. A causa de las malas condiciones meteorológicas en los meses invernales, las líneas transatlánticas no podían operar a capacidad completa y Ballin ideó un proyecto para incrementar la ocupación ofreciendo barcos desocupados a agencias de viajes en Europa y América en el invierno.

El primer crucero moderno de pasajeros, que definió no solo su empleo como medio de transporte, sino en el sentido de "disfrute para el viajero", comenzó el 22 de enero de 1891, cuando el barco Kaiserin Auguste Victoria (nombrado así en homenaje a la esposa del káiser) zarpó de Hamburgo con pasajeros para navegar por el Mar Mediterráneo durante seis semanas. Los competidores se rieron al principio de Ballin, que organizó y supervisó el viaje personalmente. El proyecto, no obstante, tuvo un gran éxito porque Ballin había introducido la idea de que el barco no solo servía para transportar, sino que el propio viaje podía constituir una experiencia placentera gracias a las comodidades del navío.

Para satisfacer la creciente demanda de pasajeros, otros tres barcos gemelos del Auguste Victoria operaron como líneas de crucero y en 1899 la línea Hamburg America encargó un nuevo barco al astillero Blohm & Voss. Fue un crucero fabricado exclusivamente para las necesidades de los pasajeros acomodados, pero suponía un gran avance en comparación con las rudimentarias comodidades del pasado, donde incluso los viajeros muy ricos se sometían a condiciones de viaje muy molestas.

Ballin solía tomarse vacaciones en los barcos de su flota y durante las mismas hablaba frecuentemente con los pasajeros que viajaban con él para conocer las impresiones sobre los barcos de su naviera y las mejoras les gustaría encontrar en los barcos de HAPAG. Ballin se enteraba de estas mejoras de primera mano y se aseguraba de que se incluyeran en las líneas actuales y futuras.

Ballin actuó como mediador entre el Reino Unido y Alemania en los tensos años anteriores a la Primera Guerra Mundial. Aterrado por la pérdida de sus barcos en caso de hostilidades navales, Ballin intentó cerrar un trato por el que el Reino Unido y Alemania continuarían compitiendo el uno con la otra en las líneas de pasajeros, pero desistirían en sus intentos de mejorar las flotas navales. Por tanto, el estallido de la Gran Guerra en julio de 1914 le desilusionó enormemente. Muchos de los barcos de la HAPAG se perdieron o sufrieron daños considerables durante las hostilidades, aunque Ballin aceptó que el gobierno alemán usara sus naves para transporte de tropas o servicios no bélicos, en vez de enviarlas apresuradamente a puertos neutrales.

Desanimado por la destrucción de su trabajo de tantos años en la construcción de la flota de HAPAG y tal vez temiendo la pérdida de sus barcos por la derrota final del Imperio Alemán, Ballin se suicidó tomando una sobredosis de somníferos dos días antes del armisticio con el que terminó la Primera Guerra Mundial.

Los temores de Ballin se hicieron pronto realidad, pues los buques insignia de la compañía, la clase Imperator, fueron entregados como reparaciones de guerra para Gran Bretaña y los Estados Unidos.

El barco SS Albert Ballin fue bautizado en su honor, así como la Ballindamm, una avenida en el centro de Hamburgo.​

Lamar Cecil, Albert Ballin: negovios y política en la Alemania imperial, 1888-1918 (Princeton University Press, 1967)

Bernhard Huldermann, Albert Ballin (Berlín: Gerhard Stalling, 1922)

Biografía de la Universidad de Hamburgo

Emigration World BallinStadt Museo de la Emigración de Hamburgo

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