Albalucía Ángel Marulanda (Pereira, 7 de septiembre de 1939), también conocida como Albalú, es una escritora colombiana. Tuvo un estrecho vínculo literario con varios de los escritores del boom latinoamericano, pero se la considera de un estilo independiente. Su obra más influyente es Estaba la pájara pinta sentada en el verde limón (1975).
Albalucía Ángel nació en Pereira, Colombia, en el seno de una familia de clase media alta. Uno de sus antepasados participó en la fundación de la ciudad de Pereira en la segunda mitad del siglo XIX.
Se mudó a Bogotá para realizar sus estudios universitarios y alejarse del ambiente opresivo de la vida de provincia. Ángel llegó a decir: “Si me hubiera quedado en Pereira habría terminado en el río Otún con una piedra en el cuello, a lo Virginia Woolf”.
Estudió Letras e Historia del Arte en la Universidad de los Andes (Bogotá), donde fue alumna de la crítica de arte argentina Marta Traba. En 1964 viajó a Europa para proseguir su formación en la universidad de La Sorbona y cursar cine en la Universidad de Roma.
Empezó a escribir estando en Europa, adquiriendo relevancia a partir de su primera novela, Girasoles en invierno.
A partir de 1964, Albalucía Ángel residió en distintas ciudades europeas como París, Roma, Barcelona y Londres, aunque por ciertos períodos volvió a vivir en Colombia.
En 1972, estando en Madrid, fue atracada y duramente golpeada. “Me destrozaron la cabeza y la columna vertebral”, contó en 2015. El ataque la obligó a estar 8 meses con “profundos dolores”: “Ese golpe me trae a Colombia, y con eso que tengo en mi cuerpo y en mi ser, escribo Estaba la pájara pinta sentada en el verde limón. Estaba muriéndome cuando escribí La pájara pinta… Todos los días decía: ‘No me puedo ir, este libro hay que escribirlo’”.
Tuvo una extensa relación y breve matrimonio con el escritor chileno Mauricio Wacquez.
Albalucía Ángel comenzó su carrera literaria como crítica de arte, aunque también incursionó en la crítica de cine y periodismo, publicando numerosos artículos para periódicos y revistas como Diario del Caribe, La nueva prensa y El Espectador.
Además, ejerció como docente, investigadora y conferencista. Principalmente durante la década de 1980 se dedicó a brindar conferencias internacionales de literatura, centradas sobre todo en temas feministas.
En la década de 1960 Albalucía Ángel se ganaba la vida ejerciendo el oficio de "diseuse" de la canción folklórica, ayudándose con una guitarra.
A fines de esa década vivió un tiempo en Barcelona con Gabriel García Márquez y su esposa, Mercedes Barcha. “Yo venía de cantar porque yo me ganaba la vida cantando, entonces llegaba donde el Gabo a dormir pero a las dos de la mañana, ahí estaban Mario Vargas Llosa, Carlos Fuentes o podía estar Julio Cortázar. Y yo llegaba como interrumpiendo esa tertulia de sabiduría, esos presocráticos latinoamericanos y yo venía rendida y decían: ‘Ay, por fin llegó Albalú; cántanos una ranchera’. Y yo cantaba y nunca se habló que yo fuese escritora”.
Sobre fines de la década de 1960, empezó a escribir. A lo largo de su carrera publicó principalmente novelas, pero también cuentos, obras de teatro, ensayos y poesía.
Sus primeras novelas, Girasoles en invierno (1970) y Dos veces Alicia (1972), se ambientan en París y Londres respectivamente, y reflejan sus experiencias en Europa. Con la primera ya consiguió relevancia internacional y ganó una mención en el Concurso Esso de Literatura de 1966.
Sin embargo, su consagración literaria y obra más importante fue Estaba la pájara pinta sentada en el verde limón (1975). La novela se ambienta en la Colombia de su juventud, marcada por la guerra civil conocida como La Violencia (1948 - 1958). Con esta obra ganó en 1975 el premio Vivencias de Cali en la Bienal Nacional de Novela. Fue la primera vez que otorgaron el premio a una mujer. Uno de los jurados, el escritor colombiano Álvaro Mutis, describió Estaba la pájara pinta sentada en el verde limón como “un texto fundamental de la violencia del país”.
Colombia volvió a ser el tema central en su libro de cuentos cortos ¡Oh, gloria inmarcesible! (1979). Las historias tipo pastiche critican la corrupción, el narcotráfico y la violencia que subyacen a la sociedad colombiana, incluso cuando el país se anuncia como un lugar idílico de vacaciones. Dos de los cuentos, El guerrillero y Apagá y vámonos, fueron posteriormente traducidos al inglés y publicados en una antología de la Universidad de Harvard (2020).
En sus obras Misiá señora (1982) y Las andariegas (1984) Ángel se centra en uno de los otros temas que marcaron su obra: el feminismo y los derechos de las mujeres.
A fines de la década de 1980 dejó de publicar hasta que regresó en 2002 con la novela Tierra de nadie. El libro fue editado con fondos recolectados por su círculo de amigos y su tiraje fue de apenas 100 ejemplares. Los libros fueron distribuidos entre quienes ella seleccionó.