Alar del Rey es un municipio y localidad española de la provincia de Palencia, en la comunidad autónoma de Castilla y León. Se trata también del lugar de nacimiento del canal de Castilla.
Es una de las localidades del Camino de Santiago del Norte: Ruta del Besaya. Desde 2017, el municipio se encuentra incluido en el Geoparque Las Loras, el primer geoparque de la Unesco en Castilla y León.
Alar del Rey es un pueblo de la meseta castellana, en las estribaciones de la cordillera Cantábrica, situado en una posición equidistante de varias capitales de provincia, como Palencia, Burgos, León y Santander. Pertenece al partido judicial de Cervera de Pisuerga.
Limita con los términos municipales de Aguilar de Campoo, Herrera de Pisuerga, Prádanos de Ojeda y Santibáñez de Ecla (provincia de Palencia) y Sotresgudo en su anejo de Rebolledillo de la Orden en la provincia de Burgos.
A él pertenecen además los núcleos de población de Nogales de Pisuerga, barrio de San Vicente, Becerril del Carpio y San Quirce de Riopisuerga.
Alar del Rey le debe su existencia al canal de Castilla. Es el punto de partida de dicho canal, en su ramal norte. El pueblo no existía antes de la creación del canal, y nace como lugar central de construcción del ramal norte. Por esta razón, y debido a que los ingenieros encargados de la construcción eran de origen francés, el pueblo tiene como patrón a San Luis Rey de Francia.
La villa fue fundada en 1657, por la real voluntad de S.M. el rey Felipe IV, en el mismo lugar que sirvió de señorío de las monjas bernardas de San Andrés de Arroyo.
Ya anteriormente, en tiempos de Fernando III, sin existir poblado alguno, tanto las aguas del río como los terrenos que pertenecieron al patrimonio real, se otorgaron al convento de las citadas monjas para que estas tuvieran señorío y vasallaje.
Fue así como en un pequeño recodo del río, aprovechando las aguas del Pisuerga, edifican en el término de Alar un molino, un batán y una pequeña casilla, edificios que, con el tiempo y la llegada de nuevos adelantos en el mundo de las comunicaciones, se incrementarán y harán que surja la nueva población de Alar del Rey.
Motivo de este progresivo incremento fue la apertura al tráfico del canal de Castilla y, años más tarde ya en plena mitad del siglo XIX, la elección de Alar del Rey como punto de arranque de una de las primeras líneas férreas que circularon en España: el ferrocarril de Isabel II, del que el tramo de Alar del Rey a Reinosa fue el tercero de los que entraron en funcionamiento en España, más tarde conocido como de Alar del Rey a Santander.
Granja de Abadengo que formaba parte del Partido de Villadiego, uno de los catorce que formaban la Intendencia de Burgos, durante el periodo comprendido entre 1785 y 1833, en el Censo de Floridablanca de 1787.
En la formación de los ayuntamientos constitucionales pasa a ser un anejo al nuevo municipio de San Quirce de Riopisuerga que anteriormente estaba incluido en la Cuadrilla de Amaya. En el censo de 1857, Alar del Rey aparece integrado en el municipio 34506 Nogales de Pisuerga en la provincia de Palencia. Pero el municipio cambia de cabecera y en el censo de 1877 aparece ya nombrado como Alar del Rey, y Nogales de Pisuerga como pedanía.
El 9 de enero de 1971 aparece publicado en el BOE la desaparición del municipio de Becerril del Carpio por integrarse en Alar del Rey. El 13 de febrero de 1973 aparece publicado en el BOE la desaparición del municipio de San Quirce, que, pasando también de Burgos a Palencia, se integra en Alar del Rey.
El día 15 de agosto se celebra en Alar una famosa competición de descenso de piraguas por el río Pisuerga, que tiene carácter internacional, conocida como el Descenso Internacional del Pisuerga.
Alar del Rey cuenta con una población de 910 habitantes (INE 2025).
El Canal solucionó en cierta medida el problema de las malas comunicaciones en Castilla por la llanura, pero aún quedaba atravesar la cordillera cantábrica hasta el puerto de Santander. Con los proyectos faraónicos de la conexión de Alar del Rey con Santander mediante la prolongación del Canal, surgió la idea de traspasar las mercancías que llegarían en barcazas a Alar a otros trenes listos para ir cargados a Santander.
Mediante Real Orden del 16 de abril de 1845 se autoriza al marqués de Remisa, concesionario de la explotación del Canal de Castilla, al duque de Sotomayor y a una compañía inglesa el estudio y construcción del ferrocarril de Santander a Alar del Rey, estudio y proyecto que encargan al ingeniero Juan Rafo.
En 1847, la muerte del marqués de Remisa y los problemas económicos del Banco de Isabel II dan lugar al vencimiento de la concesión. Esto hace que surja una nueva comisión encabezada por Cornelio Escalante, Vicente Trueba y Jerónimo Roiz que el 13 de marzo de 1850 consiguen una nueva concesión con la declaración de máximo interés nacional con patrocinio regio.