Akira Kurosawa (黒澤 明, Kurosawa Akira?, Shinagawa, Tokio, 23 de marzo de 1910-Setagaya, Tokio, 6 de septiembre de 1998) fue uno de los más célebres directores de cine de Japón. Sugata sanshirô (La leyenda del gran Judo) (1943) fue su ópera prima y su filmografía consta de 30 películas, rodadas a lo largo de cinco décadas, que incluyen influyentes títulos como Rashōmon (1950), Shichinin no samurai (Los siete samuráis) (1954), Dersu Uzala (El cazador) (1975) o Ran (Caos) (1985).
Calificado por el director Steven Spielberg como «el Shakespeare del cine contemporáneo» durante su trayectoria fue premiado en festivales como Berlín, Venecia, Cannes o Moscú y reconocido en ceremonias como los BAFTA o los premios Óscar que, en 1990, le otorgaron el Óscar honorífico por su trayectoria.
Kurosawa nació el 23 de marzo de 1910 en el distrito de Omori en Tokio (Japón) como el séptimo hijo de Isamu y Shima Kurosawa. Su madre tenía cuarenta años de edad al momento de su nacimiento, mientras que su padre cuarenta y cinco. Kurosawa creció en una casa llena de parientes, ocupada por sus padres, uno de sus hermanos mayores y tres de sus hermanas. De los hermanos restantes, uno había fallecido antes de que naciera Akira, y otros dos (uno de los hermanos y una de las hermanas) ya se habían independizado.
Su madre era una mujer abnegada a la que no le importaba sacrificarse por su marido y sus hijos. Procedía de una familia de comerciantes de Osaka. Su padre era el director de un instituto del ejército japonés, y la propia familia Kurosawa descendía de una línea de antiguos samuráis. Desde el punto de vista económico, su situación era superior a la media. Kurosawa era un admirador de la cultura occidental, tanto en los programas deportivos que organizaba, como en su afición al cine, que acababa de ser introducido en Japón en aquella época. Incluso cuando más adelante la cultura japonesa renegara de las películas occidentales, seguiría pensando que constituían una experiencia educativa positiva.
En la escuela primaria comenzó a dibujar bajo la tutela de un profesor que se interesó por su talento. Su hermano mayor, Heigo, tuvo también un profundo impacto en él: Heigo era muy inteligente, ganó varias competiciones académicas, pero tenía también lo que podría denominarse un «lado oscuro» o «cínico». En 1923, el gran terremoto de Kantō destruyó Tokio y mató a más de 100 000 personas. Heigo, de 17 años, y Akira, de 13, pasearon juntos entre la devastación. Los cadáveres de humanos y animales se apilaban en cualquier rincón. Cuando Akira intentó apartar la vista, su hermano Heigo le obligó a sostenerla. Kurosawa recordaría más tarde que esta experiencia le enseñó que el modo de vencer su propio miedo era enfrentarse a lo que se lo provocaba.
Heigo pronto comenzó una carrera en los cines de Tokio como benshi, o narrador de películas mudas para el público japonés. Sin embargo, con la llegada del cine sonoro, el trabajo de los benshi comenzó a desaparecer, lo que llevó a Heigo a intentar organizar una huelga que fracasó. Akira también estaba implicado en las luchas de sindicatos, habiendo escrito varios artículos para un periódico, al mismo tiempo que perfeccionaba su destreza como pintor. A pesar de estas actividades, que él mismo calificaría de «imprudentes» más adelante, nunca se consideró un «comunista». Cuando Akira acababa de cumplir los 20 años, su hermano Heigo se suicidó, y cuatro meses más tarde murió el mayor de sus hermanos, dejando a Akira como el único hijo varón superviviente. La hermana mayor de Akira, a la que él llamaba «pequeña hermana mayor», también había muerto repentinamente cuando él tenía solo diez años de edad.
Inicios cinematográficos (1935-45)
En 1935 Kurosawa se enteró de la existencia de un programa de aprendices de director para los estudios de cine Photo Chemical Laboratories posteriormente Tōhō. En febrero de 1936 fue contratado y comenzó a trabajar como ayudante del director Kajiro Yamamoto.
Durante cinco años permaneció ejerciendo las funciones de asistente de dirección, realizando cada vez un número más amplio de funciones, hasta que en 1943 hiciera su debut como director con Sugata sanshirô (La leyenda del gran Judo).
Sus siguientes películas, realizadas durante la Segunda Guerra Mundial, fueron cuidadosamente supervisadas por el gobierno japonés, sufriendo la censura cinematográfica e incluyendo temas nacionalistas. Ichiban utsukushika (La más bella) (1944) es una película propagandística rodada en formato semi-documental sobre unas mujeres que trabajan en una fábrica militar. Durante el rodaje de la cinta Kurosawa y la actriz principal, Yoko Yaguchi, comenzaron una relación personal que devino en su posterior matrimonio en 1945 permaneciendo juntos hasta el fallecimiento de Yaguchi en febrero de 1985. Ambos tuvieron dos hijos: Hisao (nacido el 20 de diciembre de 1945), quien ejerciera como productor en algunas de las últimas cintas realizadas por su padre y Kazuko (nacida el 29 de abril de 1954) que ha desarrollado las funciones de diseñadora de vestuario.
La segunda parte de la saga de «el gran Judo», Zoku sugata sanshiro (La nueva leyenda del gran judo) (1945), ha sido interpretada como una película explícitamente antiestadounidense por retratar al judo japonés como superior al boxeo occidental.
Ya en la etapa final de la contienda, una vez consumada la rendición de Japón y la ocupación por parte de los aliados, Kurosawa escribió y dirigió la película Tora no o fumu otokotachi (Los hombres que caminan sobre la cola del tigre), basada en la obra kabuki Kanjinchō, protagonizada por el cómico Enoken con quien el director había trabajado durante su etapa como asistente. La antigua censura japonesa consideró la película demasiado occidental y «democrática» prohibiéndola. La nueva censura impuesta por los estadounidenses interpretó que la película promovía valores feudales y vetaron su estreno hasta la firma del Tratado de San Francisco en 1952.
Etapa de posguerra y Reconocimiento internacional (1946-65)
Primeros trabajos de posguerra (1946-50)
Desde su primera película postbélica, Waga seishum ni kuinashi (No añoro mi juventud) (1946), el estilo del cine de Kurosawa muestra su crítica con el anterior régimen japonés, ya que trata sobre la mujer de un disidente izquierdista, arrestado por sus tendencias políticas. En el periodo comprendido entre 1946 y 1955 el realizador obtuvo una notable influencia internacional con películas que abordan, directamente o con la utilización de metáforas, conflictos y problemas comunes de los ciudadanos. De este modo también comenzó a mostrar tramas que trataban del Japón contemporáneo posterior a la Segunda Guerra Mundial.
Subarashiki nichiyōbi (Un domingo maravilloso) (1947) es un melodrama que obtuvo buenas críticas y una positiva acogida popular. Variando el denominado género popular shomin-geki, los conflictos del hombre corriente en el entorno familiar, la crítica lo considera una aproximación al estilo del neorrealismo italiano a través de una pareja que comparten un día festivo con sus preocupaciones cotidianas: dónde alojarse o cómo sacar el mayor rendimiento a su escaso dinero mientras reflexionan sobre el futuro y sus planes de boda.
Los proyectos subsiguientes de Kurosawa fueron más ambiciosos y consiguieron afianzar su estilo y reconocimiento como realizador. Yoidore tenshi (El ángel ebrio) (1948), primera de las películas interpretadas por Toshirō Mifune, uno de sus actores fetiche, muestra la difícil relación que surge entre un médico alcohólico y el jefe de un grupo yakuza enfermo de tuberculosis.
Shizukanaru ketto (Duelo silencioso) (1949) es un melodrama sobre un médico militar que de forma accidental contrae la sífilis mientras practica una operación a un soldado lo que desencadena la ruptura con su prometida.