A'ishah bint Abi Bakr (c. 614 d. C.–Julio de 678) (en árabe: عائشة) fue la tercera y, a los seis años, más joven de las esposas de Mahoma, y su esposa favorita, y ejemplar para todos los musulmanes. En los escritos islámicos su nombre a menudo aparece precedido por el título de «Madre de los Creyentes» (en árabe: أم المؤمنين, romanizado: Umm al-Mu'minin), por la descripción de las esposas de Mahoma en el Corán.
Aisha tuvo un papel importante en la historia islámica primitiva, tanto durante la vida de Mahoma como después de su muerte. En la tradición suní, Aisha es descrita como estudiosa e inquisitiva. Contribuyó a la expansión del mensaje de Mahoma y sirvió a la comunidad musulmana (umma) por 44 años después de la muerte del Profeta. También es conocida por ser la narradora de 2.210 hadices, no sólo en asuntos pertinentes a la vida privada de Mahoma, sino también sobre temas tales como las herencias, la peregrinación y la escatología. Su intelecto y conocimiento en varios campos, incluyendo la poesía y la medicina, fueron ampliamente alabadas por escolares de la fama de Urwah ibn al-Zubayr, como lo describió después Ibn Shihab al-Zuhri. Aisha fue una figura activa en muchos eventos y un importante testimonio de muchos más. Aisha contribuyó al crecimiento, desarrollo y descripción del islam. Fue un modelo a seguir para los demás, así como una importante consultora religiosa y política.
Después de la muerte de Mahoma, Aisha se involucró en la propagación de su mensaje. Estuvo presente a través de los reinados de los cuatro primeros Califas. Su padre, Abu Bakr as-Siddiq, se convirtió en el primer califa en suceder a Mahoma. Durante el reinado del tercer califa, Uthmán ibn Affán, Aisha se le opuso, aunque tampoco se puso de lado de sus asesinos o del partido de Ali. Durante el reinado del cuarto califa, Ali ibn Abi Tálib, quería vengar la muerte de Uthmán, cosa que intentó hacer en la denominada Batalla del Camello. Aisha participó en la batalla, dando discursos y dirigiendo a las tropas desde la retaguardia o el frente, otros sugieren que al principio fue por retaguardia, y luego se puso en el frente por las perdidas, mientras iba a lomos de un camello. Aisha acabó perdiendo la batalla (debido a su inexperiencia probablemente) pero su participación y determinación dejaron una impresión duradera, sobre todo por recibir flechas directas al cuerpo y solo soltar un suspiro, incluso cuando se las quitaron. No consiguieron matarla, y quedó libre a manos de Alí. A pesar de sus logros en la comunidad islámica las crónicas rehusaron desde primer momento a ponerle su nombre a la famosa «Batalla del Camello» en un intento de enterrar su nombre debido a su condición de mujer. Debido a su participación en esta batalla, los musulmanes chiíes tienen una opinión generalmente negativa de Aisha.
Después de esto, se retiró a Medina donde vivió tranquilamente durante más de dos décadas sin participar en política, reconciliándose con Ali y no se opuso al califa Muawiya.
Aisha nació a finales del año 613 o a principios del año 614 en La Meca. Era hija de Umm Ruman y Abu Bakr as-Siddiq, dos de los compañeros (Sahaba) de más confianza de Mahoma. No existe mayor información sobre los años de niñez de Aisha.
Uno de sus primeros encuentros se dio cuando Mahoma visitó su casa. Mahoma la encontró "llorando amargamente" porque sus padres la habían disciplinado. Mahoma se vio afectado por sus lágrimas y, en un esfuerzo para que dejara de llorar, este le pidió a su madre que "fuera amable con la niña por su propio bien".
Tanto la fecha del matrimonio de Aisha con Mahoma, como su edad al momento del matrimonio y la posterior consumación del matrimonio en Medina son fuentes de álgida controversia y discusión entre los estudiosos. Puesto que a la época no había un registro oficial de los nacimientos, la fecha de nacimiento de Aisha, y por tanto la fecha de su matrimonio, no pueden asignarse con ninguna certeza. Su edad no se menciona en el Corán. Todas las discusiones y el debate sobre su edad se basan, en primer lugar, en los varios hadices, que como es sabido no son universalmente aceptados en las diferentes ramas de la fe islámica.
Aisha contaba con entre 6 y 7 años cuando se casó con Mahoma y 9 años cuando el matrimonio fue consumado. Otras fuentes tradicionales, en particular el Sahih al-Bujari, considerada entre los sunitas como la colección más auténtica entre los hadices, afirman que Aisha se casó con Mahoma a la edad de siete años, y el matrimonio con Mahoma (que contaba entonces con 53 años según se cree) se consumó a los nueve años en Medina. Al-Tabari e Ibn Hisham, afirman que Aisha tenía diez años. Ibn Khallikan, así como Ibn Sa‘d al-Baghdadi citando a Hisham ibn Urwah, señalaron que tenía nueve años al momento de ser comprometida y doce al momento de la consumación.
La historiadora estadounidense Denise Spellberg afirma que «estas referencias específicas a la edad de la novia refuerzan el estado premenárquico de Aisha e, implícitamente, su virginidad». Los primeros musulmanes consideran la juventud de Aisha como una demostración de su virginidad y, por lo tanto, su idoneidad como esposa de Mahoma. Esta cuestión de la virginidad era de gran importancia para aquellos que apoyaban la posición de Aisha en el debate de la sucesión de Mahoma. Estos partidarios consideran que, como la única esposa virgen de Mahoma (todas sus otras esposas principales eran viudas al momento del enlace), Aisha fue divinamente elegida para él, y un dato que apoya más el estado virgen de Aisha, es que Mahoma nunca tuvo hijos con ella, su última esposa, cosa que parece extraño.
Crítica histórica acerca de la edad de Aisha por ciertos teólogos musulmanes e historiadores
Por varios elementos históricos que contradicen el hecho que tenía nueve años al momento de casarse con Mahoma, como el hecho que conocemos la edad de la hermana mayor de Aisha, Asma, y que sabemos que tenía 10 años más que su hermana menor, muchos teólogos e historiadores critican estas cifras. También se ha escrito que Asma murió cuando tenía cien años, en el año 695 AD. La emigración de los musulmanes de La Meca a Medina, o Hégira, ocurrió en el año 622 AD aproximadamente. Esto quiere decir que Asma tenía al parecer veintisiete años durante la Hégira. El casamiento de Aisha con Mahoma fue en el año 622 o 623, cuando Asma tenía veintisiete o veintiocho años. Esto significa que Aisha tenía dieciocho o diecinueve años. Otros agregan que en la lengua árabe, se puede decir un número sin agregar la segunda parte, lo que se averigua hasta el día de hoy cuando uno puede decir 350 para hablar de 1350 tal como en Occidente uno habla de los años 60 sin especificar 1960. Entonces se puede referir en realidad al hecho que se comprometieron a los 16 y se casaron a los 19 o que se casaron nueve años después de un evento no especificado.
También se menciona el hecho que en los hadices, al momento de ser comprometida, Aisha hacía sus propias muñecas y que una de estas era un caballo con alas. Cuando el Profeta preguntó por eso, ella dijo que eran los caballos de Salomón. Estos elementos no parecen describir las habilidades y el discurso de una niña de 6 o 9 años como señalan los hadices, sino más el de una persona de 16 o 19. También habla de sus recuerdos de la época del boicot (contra los musulmanes, en 616-619) cuando su padre Abu Bakr dirigía la oración; en esta época habría tenido entre tres y seis años. Esta divergencia acerca de la edad de Aisha es aceptada entre los teólogos musulmanes.
El compromiso de Aisha con Yubayr bin Mut‘im
Cuando un compañero de Mahoma sugirió el matrimonio del Profeta con Aisha después de la muerte de su primera esposa Jadíyah, el padre de Aisha, Abu Bakr, le dijo que no era posible porque Aisha ya estaba comprometida con Yubayr bin Mut‘im. Pero como Yubayr no era musulmán, rompió pronto su compromiso con Aisha, pues la mayoría de la gente de La Meca pensaba que los musulmanes eran herejes. Se cree que Abu Bakr no habría comprometido a Aisha con Yubayr después de no haberse convertido él mismo al islam. Tendría que haberlo hecho antes de su conversión, Aisha debió nacer antes de que Abu Bakr se convirtiera al islam en el supuesto 610 AD. Otra creencia relacionada con este antiguo compromiso es el tiempo, entre la conversión del islam de Abu Bakr, luego de ganarse su respeto por parte de Mahoma y prestigio como el 'Sadiqq' ("Sincero" o el "Veraz"), se cree que pasó un tiempo, convierte poco creíble el hecho de que Abu Bakr comprometiera a Aisha con menos de 6 años.