José Agustín Olachea Avilés (Todos Santos, Baja California Sur; 3 de septiembre de 1890 - La Paz, Baja California Sur; 13 de abril de 1974) fue un militar mexicano que participó en la Revolución mexicana. Fue secretario de la Defensa Nacional durante el sexenio del presidente Adolfo López Mateos entre 1958 y 1964.
Nació el 3 de septiembre de 1890 en San Venancio, Delegación de Todos Santos, Baja California Sur, donde realizó sus primeros estudios. Sus padres fueron los señores José Isabel Olachea León y María Avilés González, el primero descendiente de emigrantes vasco-españoles asentados en la península de Baja California. De orígenes modestos, fue el tercero de seis hermanos: José Isabel, Eugenio, Guadalupe, Lidia y José Antonio. Su esposa fue la señora Ana María Borbón Yáñez (Guadalajara, Jal. 1900- México, D.F. 1982), quien era hija de los señores Francisco Borbón y Everarda Yáñez de Borbón, residentes en Autlán de la Grana, Jalisco; con quien contrajo matrimonio siendo Jefe de Operaciones Militares en el Sur del Estado de Jalisco (1918) y quien lo acompañaría y apoyaría en su devenir como militar, político y gobernante, de cuyo matrimonio nacieron sus hijos gemelos Agustín y Alfonso Olachea Borbón, ambos egresados de la facultad de economía de la Universidad Nacional Autónoma de México -siendo que el primero de ellos se desempeñó como Secretario de Turismo durante el gobierno del Presidente Luis Echeverría; el segundo, ganadero fundador de la Unión Ganadera Regional BCS, y desarrollador urbano turístico-Pero primeramente durante la campaña del Yaqui, Sonora, adoptó a un niño que encontró desamparado en el campo de batalla a quien puso por nombre Venustiano -en honor a Carranza- Olachea Borbón. En su juventud y en compañía de sus hermanos Isabel y Eugenio, se desempeña en el mineral de Santa Rosalía, Baja California Sur y con posterioridad se dirigen a Cananea, Sonora, donde también laboraron como mineros; en el desempeño de dicha actividad José Agustín Olachea Avilés, adquiriría una sólida conciencia social que marcaría los actos de su vida, ello aunado a su inteligencia natural, tesón, afán de superación y amor a la patria; y es precisamente en el Estado de Sonora, donde inició su brillante carrera militar, en la que alcanzaría el grado máximo de la jerarquía castrense, el de General de División y sería Secretario de la Defensa Nacional, durante el gobierno del Presidente Adolfo López Mateos (1958-1964). Revolucionario destacado, participó en la histórica huelga de Cananea, Sonora (1906); combatió al lado del General Álvaro Obregón; registró más de cien hechos de armas con denuedo y valor. También se desempeñó como Gobernador de Baja California Sur (1929-1931), gobernador de Baja California (Norte) (1931-1935), gobernador de Baja California Sur (1946-1956) y Presidente del Comité Ejecutivo Nacional (CEN) del Partido Revolucionario Institucional (PRI) (1956-1958). De gran intuición política y económica, se le ha referido en diversos círculos de opinión como "Gobernador de su Tierra, Presidente de su Partido y Jefe de su Ejército"; su obra de alcance nacional, da cuenta de visión, voluntad y entereza para la consecución de objetivos para el engrandecimiento de la patria, como lo fue la epopeya de la colonización y desarrollo agrícola del Valle de Santo Domingo, en el hoy municipio de Comondú, Baja California Sur (decreto publicado en el Diario Oficial de la Federación con fecha 24 de diciembre de 1949); asimismo, a su iniciativa se abrió al cultivo el Valle de Los Planes y se registró el establecimiento de diversas colonias agrícolas como Los Bledales y Las Garzas en el municipio de La Paz; también, durante su gestión como Gobernador de Baja California Sur, mediante una política de estímulos fiscales, prohijada por el entonces mandatario local, se establecieron los primeros hoteles de gran turismo en Los Cabos y en La Paz; de igual forma, en su administración se estableció la salinera de Guerrero Negro, considerada una de las más grandes del mundo. Como Gobernador del entonces Territorio Norte de la Baja California, puso en servicio la carretera libre Tijuana-Ensenada, así como la presa "Rodríguez" en Tijuana. En su gestión como Presidente del C.E.N. del P.R.I, le correspondió la campaña y elección presidencial del Lic. Adolfo López Mateos. Durante su desempeño como Secretario de la Defensa Nacional, fue leal a las instituciones nacionales y se pusieron en servicio importantes obras de infraestructura militar, como el Colegio del Aire (Fuerza Aérea Mexicana) en Zapopan, Jalisco y la base aérea de Santa Lucía en el Estado de México. Personaje destacado, ha sido el primer nativo de la península de Baja California en desempeñarse como Gobernador de las dos entidades (norte y sur) peninsulares, Presidente nacional de un partido político (P.R.I.) y Secretario de Estado (Defensa Nacional). El general Olachea fue y es el sudcaliforniano que más alto ha llegado en las esferas políticas y militares de México; el nativo de Baja California Sur más destacado y trascendente del siglo XX.
En 1913, a raíz de la traición de Victoriano Huerta, con fecha uno de marzo de ese año, se dio de alta como soldado en el primer cuerpo de voluntarios de Cananea, 13.º Batallón, bajo las órdenes de Manuel M. Diéguez, lo cual representaría el inicio de su trayectoria militar, posteriormente se integraría al Ejército del Noroeste. Al año siguiente, a raíz de la disolución del Ejército Federal y después de la renuncia de Huerta, Agustín Olachea ostentaba el grado de capitán, combatiendo en los Estados de Sonora, Sinaloa y Jalisco. Formó parte de las tropas encabezadas por Álvaro Obregón, participando en las batallas de Santa Rosa y Santa María, Sonora, campaña donde también participaron Plutarco Elías Calles y Abelardo L. Rodríguez. Asimismo, en el año de 1915, tomó parte en las batallas de Ciudad Juárez, en donde Álvaro Obregón derrotó a Francisco Villa y la División del Norte. También, participó en la pacificación de los Yaquis en Sonora. Por estos hechos, Agustín Olachea fue ascendido a teniente coronel, y en 1917, alcanzó el grado de Coronel. En 1920 secundó el "Plan de Agua Prieta", proclamado por Adolfo De la Huerta y suscrito entre otros por Plutarco Elías Calles, movimiento que llevaría a la presidencia al general Álvaro Obregón.
Asimismo, en 1923, siendo ya presidente Álvaro Obregón, Agustín Olachea se enfrentó a la rebelión de Adolfo de la Huerta, ese movimiento conocido como "La Revolución Sin Cabeza", era apoyado por 36 Generales, entre ellos, Salvador Alvarado y Cándido Aguilar; fue rápidamente sofocado debido a la lealtad de militares que como Agustín Olachea se mantuvieron fieles al supremo Gobierno de la República; por su distinguida participación en estos hechos fue ascendido a general brigadier.
En 1929, el presidente Emilio Portes Gil, comisiona al General Olachea para sofocar en el Estado de Sonora, la rebelión escobarista conocida como el "Movimiento Renovador", encabezada por el Gral. José Gonzalo Escobar, misma que había tomado gran fuerza en varios Estados de la República y que pretendía derrocar al gobierno nacional legalmente constituido. El general Olachea al mando del afamado 5.º. Batallón de infantería, se concentró en la población de Naco, Sonora, con la participación de las fuerzas del 38.º Batallón de Infantería al mando del general Vicente Torres Avilés y de la 2/a Jefatura de Operaciones Militares con sede en Mexicali, Baja California, al mando del general Abelardo L. Rodríguez, resistiendo el asedio y los ataques de los infidentes, protestándose leal al gobierno hasta romper el sitio de Naco; triunfo militar que fue decisivo para terminar en el país con las fuerzas rebeldes del general José Gonzalo Escobar. En mayo de ese año, el Gobierno de la República lo ascendió a general de brigada; posteriormente fue ascendido a general de división.
Gobernador de las entidades Norte y Sur de Baja California
También en 1929 fue designado Gobernador y Jefe de Operaciones Militares en su tierra natal, el entonces Distrito Sur de la Baja California, destacando, en esa primera administración, la aplicación de la Ley Federal del Trabajo, así como su labor en el rubro de la educación pública, ya que se crearon entre otras instituciones educativas, la Escuela Secundaria "José María Morelos y Pavón", primera en su tipo en La Paz y la Escuela "Melitón Albañez" en Todos Santos, hoy Centro Cultural siglo XXI; así como importantes obras de irrigación en la geografía del entonces Distrito Sur de la Baja California, como lo fue la presa de "El Salto"; duró en el cargo hasta 1931, año en que se dio forma legal a los Territorios Norte y Sur de Baja California, los cuales dejaron de ser los Distritos Norte y Sur peninsulares; siendo designado el general Olachea como Gobernador del Territorio Norte, cargo que ocupó hasta 1935, período en el que tuvo que enfrentar las repercusiones de la "aguda crisis económica general" como él mismo llamó a la gran depresión económica del vecino país del norte, como lo fue la situación de los connacionales repatriados a nuestro país, debido al desempleo registrado en los Estados Unidos de América; no obstante, entre otras acciones, se construyó la carretera libre Tijuana-Ensenada, se reanudaron los trabajos de construcción de la presa "Rodríguez" en Tijuana y se impulsó fuertemente el valle agrícola de Mexicali; en 1932 a invitación del general Olachea realizó una visita oficial a Mexicali, el gobernador de California James Rolph; en 1933, a solicitud del gobernador Olachea se establecieron los perímetros libres en Tijuana y Ensenada con el propósito de importar libremente de impuestos insumos a la franja fronteriza para el fomento de las actividades productivas, todo ello con el decidido apoyo del entonces Presidente de la República, general Abelardo L. Rodríguez (1932-1934), quien previamente había sido Gobernador del Distrito Norte de la Baja California (1923-1929) así como compañero de armas del general Olachea; también como Gobernador del Territorio Norte de la Baja California, emprendió una campaña para que los anuncios y letreros comerciales fueran escritos empleando el idioma español y no el inglés, con el objetivo de propiciar la identidad nacional; asimismo, promovió la idea de poblar la isla de Guadalupe, considerado el territorio insular más occidental de México, con el establecimiento de una colonia penal al estilo de las Islas Marías, que fuera autosustentable con la explotación del ganado caprino existente en la zona y al mismo tiempo propiciara el trabajo y la adquisición de un oficio para los residentes, ello a fin de ejercer de manera efectiva la soberanía nacional en dicha demarcación; se relacionó políticamente con personajes locales de la época como Alberto V. Aldrete (fundador de la cervecería Tecate y Gobernador de Baja California de 1946 a 1947) y Eufrasio Santana Sandoval (agricultor y primer Presidente Municipal de Tecate de 1953 a 1956); entre sus colaboradores se ubican como secretario general de gobierno, Ezequiel Parra Castañón (Magistrado Federal y Presidente del Tribunal Superior de Justicia de Guerrero 1960); como tesorero, Florencio Topete Valencia (Presidente Municipal de Guadalajara 1936); el Oficial Mayor de Gobierno fue Antonio E. Banuet; como delegado de gobierno en Tijuana, el teniente coronel Miguel G. Santana (Gobernador de Colima 1935-1939); como delegado de gobierno en Ensenada el Dr. Antonio Ortiz Ortega; asimismo, invitado por el general Olachea se radicó en la entidad como director del hospital civil y militar de Tijuana, el Dr. Gustavo Aubanel Vallejo (Primer Presidente Municipal de Tijuana 1953-1956 y Gobernador de Baja California 1964-1965); no obstante que al asumir la Presidencia de la República en 1934, el Gral. Lázaro Cárdenas ratificó al Gral. Olachea como Gobernador del Territorio Norte de Baja California, al producirse su rompimiento con el llamado "Jefe Máximo de la Revolución" el expresidente Plutarco Elías Calles, a cuya corriente política ("Callismo") pertenecía el general Olachea, este fue removido del cargo, como ocurrió en esa época con otros gobernadores del país, siendo sustituido por el general michoacano Gildardo Magaña, quien a diferencia de Olachea no pertenecía a la facción militar del Noroeste, sino que había sido cercano colaborador de Emiliano Zapata y miembro del Ejército Libertador del Sur, lo cual implicó una forma distinta de ejercer el gobierno del entonces Territorio Norte de la Baja California; lo anterior, no ató de manos al general Olachea, quien con entereza y tesón se dedicó con éxito a las actividades agropecuarias, como el cultivo y procesamiento del olivo en Ensenada, Baja California, produciendo el aceite de olivo "Los Cuates"; hasta que en 1942, en el marco de la II Guerra Mundial, fue designado como inspector general del Ejército en la península de Baja California, por el presidente Manuel Ávila Camacho y el entonces secretario de la Defensa Nacional, el expresidente Cárdenas, lo cual significó su retorno a la vida pública, ya que posteriormente a dicha encomienda, se haría cargo de las Comandancias de la 13/a. y 15/a. Zonas Militares, con sede en Tepic, Nayarit y Guadalajara, Jalisco, respectivamente; siendo Gobernador de Nayarit, Candelario Miramontes; y de Jalisco el general Marcelino García Barragán, quien a la postre sería sucesor del Gral. Olachea en la titularidad de la Secretaría de la Defensa Nacional; hasta que en 1946, Agustín Olachea Avilés fue designado como Gobernador del Territorio Sur de la Baja California y Comandante de la 3/a. Zona Militar, con sede en La Paz.