Aguilar de la Frontera es un municipio español situado al suroeste de la provincia de Córdoba, en la comunidad autónoma de Andalucía. El municipio se encuentra en la comarca de la Campiña Sur Cordobesa y es cabeza del partido judicial del mismo nombre. Se halla situado a una altitud de 280 m s. n. m. y a unos 47 km de la capital de provincia, Córdoba. En 2017 contaba con 13 476 habitantes y una densidad de población de 82,01 hab/km².
Desde hace siglos, agricultura y cerámica son las dos actividades económicas más importantes de la población.
Escudo de la casa de los Fernández de Córdoba, señores de Aguilar, existente en la Parroquia del Soterraño, que sirvió de base para establecer el actual de la ciudad que se encuentra posteriormente. Según la Real Academia de Historia, al cual prestó su asentimiento expreso el municipio,[cita requerida] fue aprobado su escudo con las armas que siguen: "en campo de oro, tres fajas de gules, timbrado de corona ducal, y soportado por un águila coronada, de sable, con el toisón de oro".
Se constata que el escudo es de la familia señorial, rama mayor de los Fernández de Córdoba. El águila sobre su cabeza debe llevar una corona real cerrada, símbolo de la doble estirpe regia de los de la Cerda: Fernando III de Castilla y Luis IX de Francia. Es de duque la que timbra el escudo por hacer referencia a los de Medinaceli, en cuya casa se integró junto con los restantes estados de los marqueses de Priego, o del V marqués, según referencia de los historiadores locales Varo Franco o López de Cárdenas.
El lugar que asienta a Aguilar de la Frontera estuvo bajo el mar. Los cerros redondos, los valles y los pequeños lagos que salpican la zona se formaron a partir de las presiones marítimas. Abundan calizas que fueron restos de antiguos corales, y restos de sedimentos marinos en forma de margas.
Atraviesa por sus términos el río Cabra (Córdoba), rodeando la ciudad de Aguilar y haciendo de límites con Puente Genil, Montilla y Monturque.
Nos encontramos ante un clima claramente mediterráneo, pues debido principalmente a la situación y emplazamiento de la población, de factores como un intenso calor en verano, tiempo agradable y con algunas precipitaciones en primavera, e inviernos templados.
La laguna de Zóñar se encuentra a unos cuatro kilómetros al oeste de Aguilar de la Frontera. Es la más importante del complejo húmedo del sur de la provincia de Córdoba. Se trata de una zona húmeda con 66 ha de reserva natural más 304 de zona de protección, formada por un vaso central que puede alcanzar 16 m. de profundidad, lo que la convierte en el único lago de Andalucía. De aguas ligeramente salobres, el aporte hídrico proviene básicamente de las aguas subterráneas, a las que se incorporan las procedentes de las lluvias y de las escorrentías superficiales. También se localiza la Laguna del Rincón.
Flora: Un amplio cinturón de vegetación formado por enea, carrizo, caña, espadañas, taray y junco la rodea, protegiéndola del exterior.
Fauna: Numerosas aves acuáticas nidifican o invernan en este humedal cordobés. Entre otras especies que la pueblan se han censado la malvasí cabeciblanca, el calamón, los porrones pardo, común y moñudo y ocasionalmente el ánsar común.
Aguilar de la Frontera es la antigua Ipagrum ibero-romana, involucrada en la batalla de Munda, que enfrentó a los partidarios de César con los de Pompeyo. Precisamente de este periodo son sus restos más antiguos, una necrópolis de grandes dimensiones. Sobre la etimología del nombre existen diferentes versiones. Para unos, Ipagrum significaría "campo alto", mientras que otros opinan que el origen es turdetano-griego, proviniendo el nombre del griego hippos, esto es, caballo. Actualmente existe en el término de Aguilar un lugar denominado Llano de los Caballos.
La conquista musulmana de la ciudad hizo que pasara entonces a denominarse Bulay o Poley, quizás derivando del griego. La derrota, el 5 de abril del año 891, de sus pobladores cristianos y de las tropas rebeldes frente a las tropas del emir Abdallah, hizo que la población pasara a pertenecer a la cora de Cabra. Algún tiempo más tarde, en el siglo XI, Poley fue incluida en el reino zirí de Granada.
El nombre actual de Aguilar le fue dado tras la reconquista cristiana. Fue el monarca Fernando III el Santo quien la ganó para Castilla en el año 1240. El primer gobernador cristiano fue un portugués procedente de una familia toledana, Gonzalo Yáñez d'Ovinhal, que la recibió en forma de Señorío de Aguilar. Gonzalo era hijo de Juan Gómez de Obiñal, Rico-home de Portugal, y de María Pérez de Aguilar, hija de los señores de la villa de Aguiar en Portugal. Ya con Alfonso X es cuando la población pasa a denominarse Aguilar, nombre de la familia de la madre de don Gonzalo, compensando así a éste el monarca por la prestación de algunos servicios. Finalmente, el calificativo "de la frontera" le viene dado por su cercanía a la frontera granadina durante la Baja Edad Media.
Al inicio del reinado de Pedro I, Alfonso Fernández Coronel, que había recibido solo hacía unos meses el señorío, se rebeló contra el rey. El grito de "Aguilar, Aguilar" se había hecho habitual entre los rebeldes en Castilla desde principios de ese siglo, así que, aplastada la rebelión, Pedro I decidió cambiar el nombre de Aguilar por del de Monterreal, y el escudo del águila por el de un rey sentado con la espada desenvainada.
Después de las guerras civiles castellanas, que enfrentan a Pedro I y Enrique II, la villa pasa a pertenecer a Gonzalo Fernández de Córdoba. Los siglos XVII y XVIII representan una etapa de decadencia y crisis para la localidad, debido al fuerte descenso poblacional ocasionado por las epidemias.
En 1912 se segrega de Aguilar la aldea de «Zapateros», que a partir de entonces será un municipio independiente conocido como Moriles.
Ya desde el inicio de la Guerra Civil, en julio de 1936, se produce en la localidad una violenta represión por parte del bando sublevado que dejó varias fosas comunes con un número indeterminado de cuerpos, algunas todavía sin excavar. Diversos historiadores han cuantificado las víctimas mortales de dicha represión en Aguilar —entre las que se cuenta el último alcalde republicano de la localidad, José María León Jiménez— en cifras que van desde las 64 personas fusiladas según datos del Registro Civil (a las que habría que añadir 2 víctimas de la represión de izquierdas) hasta más de 200 según otras fuentes, además de otras 102 fallecidas por acciones de guerra. Posteriormente, la represión política que afectó a España tras la victoria de las tropas de Franco implicó de lleno a Aguilar, muchos de cuyos ciudadanos resultaron afectados. Un colegio de la localidad albergó un campo de concentración de prisioneros republicanos entre, al menos, junio de 1938 y junio de 1939, con no más de 300 internos. Adicionalmente, de entre los exiliados republicanos del franquismo, cinco aguilarenses fallecieron asesinados en campos de concentración de la Alemania nazi.
Aguilar de la Frontera cuenta con una población de 13 130 habitantes (INE 2025).