La agricultura (del latín agri ‘campo’ y cultūra ‘cultivo’, ‘crianza’) es el conjunto de actividades económicas y técnicas relacionadas con el tratamiento del suelo y el cultivo de la tierra para la producción de alimentos. Comprende todo un conjunto de acciones humanas que transforma el medio ambiente natural.
Las acciones relacionadas son las que integran el llamado sector agrícola. Todas las actividades económicas del sector tienen su fundamento en la explotación de los recursos que la tierra origina, favorecida por la acción del ser humano: alimentos vegetales como cereales, frutas, hortalizas, pastos cultivados y forrajes; fibras utilizadas por la industria textil; cultivos energéticos, etc.
La agricultura también incluye una demanda global del ramo y el servicio de la alimentación mundial depende en gran medida del clima y de las técnicas para poder hacer la tierra fértil, conserva su origen en la propiedad privada y en la explotación de la tierra entregada a familias para poder establecerse. Es una actividad de gran importancia estratégica como base fundamental para el desarrollo autosuficiente y dinero de las naciones. La ciencia que estudia la práctica de la agricultura es la agronomía.
La agricultura comenzó una vez que las personas plantaron hierbas por sus semillas (o granos) en el Cercano Oriente, en Guangdong (China) y en Hispanoamérica; y tal vez plantaron verduras de raíz en Perú e Indonesia, también. El Creciente Fértil del sudoeste asiático, Egipto e India fueron los lugares donde se desarrollaron inicialmente la siembra y cosecha hidráulica de plantas que habían sido recogidas previamente en la naturaleza.
El desarrollo independiente de la agricultura se produjo en el norte y sur de China, en el Sahel de África, en Nueva Guinea y en varias regiones de América. Los llamados ocho cultivos fundadores del Neolítico, marcas de almidón en implementos de piedra que se encontraron en Nueva Guinea sugieren que el camote se ha cultivado ahí al menos desde hace 30 000 años; las castañas de agua y los frijoles pudieron haberse cultivado cerca de la Cueva del Espíritu, en Tailandia desde el año 11 000 a 7500 a. C.
El desarrollo primigenio de la agricultura en el creciente fértil se suele fechar hace alrededor del 9500 a. C., tras la última glaciación, y muy probablemente como consecuencia de ella. Las comunidades de cazadores-recolectores del Oriente Medio se sedentarizaron y empezaron a domesticar animales y plantas salvajes de los que ya se alimentaban con el objetivo de proveerse de una fuente estable de alimento sin tener que viajar en su busca. La revolución neolítica subsecuente conllevó enormes cambios en la forma de vida de los seres humanos y llevó finalmente a la aparición de la civilización" la revolución en las mismas áreas unos pocos milenios después. Alrededor del año 9000 a. C., algunas personas abandonaron el viejo modo de vida de cazar animales y recolectar frutos para establecerse y cultivar. Los expertos llaman a este gran cambio la "revolución neolítica". El farro y la cebada se cultivaron en el Cercano Oriente alrededor del año 8000 a. C.; ahí se domesticaron poco después borregos y cabras.
En el año 7000 a. C., llegó a Egipto la naciente agricultura. En el subcontinente indio se cultivó trigo y cebada desde, por lo menos, el 7000 a. C., como lo demuestran las excavaciones arqueológicas de Mehrgarh (Baluchistán, actual Pakistán).
En el año 6000 a. C., la agricultura campesina se atrincheró en las orillas del Nilo. Esto debido al poco desarrollo aún de las técnicas de riego. Durante este tiempo, la agricultura se desarrolló de forma independiente en el Lejano Oriente, con el arroz, en lugar de trigo, como cultivo principal. Los agricultores de China e Indonesia lograron domesticar el taro o papa china (Colocasia esculenta) y el frijol mung (Vigna radiata), la soja y el azuki (Vigna angularis). Como complemento a estas nuevas fuentes de hidratos de carbono, una red de pesca altamente organizada en los ríos, lagos y las costas del océano en estas áreas trajo consigo grandes volúmenes de proteínas esenciales. En conjunto, estos nuevos métodos agrícolas y de pesca originaron un auge de la población humana que empequeñeció todas las expansiones anteriores y que continúa en la actualidad.
El arado jalado por bueyes se utilizó desde el 5000 a. C. Los chinos usaron arados de mano aun antes. En el 5000 a. C., los sumerios habían desarrollado las principales técnicas agrícolas, incluido el cultivo intensivo de la tierra a gran escala, el monocultivo, técnicas de riego y el uso de mano de obra especializada, particularmente a lo largo de la vía acuática ahora conocida como el canal de Shatt al-Arab, del delta de Golfo Pérsico a la confluencia de los ríos Tigris y Éufrates.
La domesticación de especies silvestres: uros y muflones en ganado vacuno y ovino, respectivamente, dio paso a la utilización a gran escala de animales para comida/fibra y como bestias de carga. El pastor se unió al agricultor como un proveedor esencial para las sociedades sedentarias y seminómadas. El maíz, la mandioca y el arrurruz se domesticaron por primera vez en el continente americano y se remontan al 5200 a. C.
Cómo nació la agricultura en el mundo
El inicio de la agricultura se encuentra en el Neolítico, cuando la economía de las sociedades humanas evolucionó desde la recolección, la caza y la pesca a la agricultura y la ganadería. Las primeras plantas cultivadas fueron el trigo y la cebada. Sus orígenes se pierden en la prehistoria y su desarrollo se gestó en varias culturas que la practicaron de forma independiente, como las que surgieron en el denominado Creciente Fértil (zona de Oriente Próximo desde Mesopotamia al Antiguo Egipto), las culturas precolombinas de América Central, la cultura desarrollada por los chinos en el este de Asia, etc.
En América, los cultivos domesticados en Mesoamérica (aparte del teosinte) incluyen al zapallo, frijoles y cacao. El cacao fue domesticado por los Mayo Chinchipe del alto Amazonas alrededor del 3000 a. C. El guajolote probablemente fue domesticado en México o el suroeste de Estados Unidos. Los aztecas desarrollaron sistemas de irrigación, formaron laderas en terrazas, fertilizaron su suelo y desarrollaron chinampas o islas artificiales. Los mayas utilizaron extensos sistemas de canales y campos elevados para cultivar tierras pantanosas desde el 400 a. C. En América del Sur, la agricultura puede haber comenzado alrededor del 9000 a. C. con la domesticación del zapallo (Cucurbita) y otras plantas. La coca fue domesticada en los Andes, al igual que el maní, el tomate, el tabaco y el ananás. El utco fue domesticado en Perú alrededor del 3600 a. C. Allí se domesticaron animales como llamas, alpacas y cuyes. En América del Norte, los pueblos indígenas del Este domesticaron cultivos como el girasol, el tabaco, el zapallo y el Chenopodium. La fresa domesticada es un híbrido de una especie chilena y una norteamericana, desarrollada mediante la cría en Europa y América del Norte.
En Nueva Guinea se encontraron marcas de almidón en implementos de piedra, sugiriendo que el camote se cultivaba ahí al menos desde hace 30 000 años. Se produce una transición, generalmente gradual, desde la economía de caza y recolección de productos agrícolas. Las razones del desarrollo de la agricultura pudieron ser debidas a cambios climáticos hacia temperaturas más templadas; también pudieron deberse a la escasez de caza o alimentos de recolección, o la desertización de amplias regiones. A pesar de sus ventajas, según algunos antropólogos, la agricultura significó una reducción de la variedad en la dieta, creando un cambio en la evolución de la especie humana hacia individuos más vulnerables y dependientes de un enclave que sus predecesores.
La agricultura y la dedicación de las mujeres a la maternidadpermitieron una mayor densidad de población que la economía de caza y recolección por la disponibilidad de alimento para un mayor número de individuos. Con la agricultura, las sociedades van sedentarizándose y la propiedad deja de ser un derecho solo sobre objetos móviles para trasladarse también a los bienes inmuebles, se amplía la división del trabajo y surge una sociedad más compleja con actividades artesanales y comerciales especializadas, los asentamientos agrícolas y los conflictos por la interpretación de linderos de propiedad dan origen a los primeros sistemas jurídicos y gubernamentales.