Adriana Elena Loreta Caselotti (Bridgeport, Connecticut, 6 de mayo de 1916-Los Ángeles, 18 de enero de 1997) fue una actriz y cantante italoestadounidense, más conocida como Adriana Caselotti. Fue la voz original de Blancanieves en Snow White and the Seven Dwarfs de Walt Disney Productions.
Guido Luigi Emanuele Caselotti (1884-1978), su padre, un inmigrante de Italia, nacido en Údine, fue profesor de música y entrenador vocal, así como organista de la Iglesia del Santo Rosario en Bridgeport. Su madre, Maria Josephine Orefice (1893-1961) era de Casavatore, y fue cantante (soprano coloratura) en la Royal Opera. Su hermana mayor, Maria Louise Caselotti (1910-1999) dio lecciones de voz y cantó ópera, siendo profesora de Maria Callas entre 1946 y 1947.
A los siete años de edad, Adriana y su familia habían dejado Connecticut, y marcharon a Italia por un contrato de su madre. Adriana fue educada en un convento italiano, San Getulio, cerca de Roma, mientras su madre trabajaba en la ópera. Después de tres años, al regresar a Estados Unidos, esta vez Nueva York, ella estudió canto con su padre, al tiempo que reaprendió inglés porque había dejado de hablarlo en Italia.
Adriana Caselotti debutó en la pantalla grande en 1935, en la película "Naughty Marietta" (basada en una ópera), haciendo el papel de una chica perteneciente al grupo "Dancing Doll", en la escena donde Jeannette McDonald, desde una ventana, entona la canción "Italian Street Song".
Ese mismo año es contratada por Walt Disney para que le ayude a realizar su nueva película, junto a Harry Stockwell. El padre de Adriana publicaba regularmente un anuncio en el periódico de Los Ángeles: "Guido Caselotti, profesor de canto y entrenador de opera", seguido de un número telefónico. Se cree que los Estudios Disney vieron aquel anuncio. En diversas entrevistas Adriana contó que un representante de Disney llamó al estudio de su padre preguntando si conocía alguna joven que hablara y cantara con voz de niña, en ese momento Adriana estaba escuchando por el teléfono de arriba y sin dudarlo le dijo a su padre que la recomendara. El día de la prueba, hicieron que cantara la canción "Someday My Prince Will Come" a A capela, mientras Walt Disney la escuchaba detrás de una pantalla porque no quería que la imagen de la cantante lo influenciara. A pesar de que desde el principio demostró tener la voz adecuada, se decidió hacer un casting a otras 150 actrices más, incluso a una joven Deanna Durbin, hasta que se contactaron nuevamente con Adriana para informarle que sería contratada.
Como Blancanieves tiene 14 años (aunque en la película nunca se menciona), Adriana mintió sobre su edad alegando tener 15 años cuando en verdad ya había cumplido 19, para que los Estudios y el propio Disney no cambiaran de opinión. Supo aniñar su voz, aparte de demostrar sus dotes para la Coloratura.
Mientras estaba bajo contrato, en 1937 (antes del estreno de Blancanieves) apareció en The Bride Wore Red, comedia protagonizada por Joan Crawford. En esta película tiene lugar una fiesta, en donde Adriana aparece disfrazada de campesina y coquetea brevemente con el personaje de Franchot Tone.
El día del estreno, el 21 de diciembre de 1937, Harry Stockwell (la voz del Príncipe) llamó a Adriana y le dijo que fueran juntos al Carthay Circle Theatre de Los Ángeles. Cuando la vendedora de tickets les pidió sus entradas, ellos le dijeron que eran los actores de voz de la película, pero no les creyó. Tuvieron que esperar que la vendedora se distrajera para poder entrar y debieron ubicarse en uno de los palcos, porque no había asientos asignados para las dos estrellas.
Adriana jamás había escuchado una grabación de su voz, aparte de no saber que la película sería un largometraje en vez de un corto, por lo que se divirtió y emocionó durante todo el film. Lo único de lo que se quejó fue que su nombre no apareciese en los créditos.
Poco después de la premier fue invitada a cantar en un club nocturno llamado Trocadero, en Los Ángeles, las canciones de "Blancanieves" junto con una orquesta.
Jack Benny había estado en Trocadero aquella noche de la presentación, y mencionó que había pedido permiso específicamente a Walt Disney para emplearla en su radio y le dijo: "Lo siento, pero esa voz no se puede utilizar en cualquier lugar. No quiero estropear la ilusión de Blancanieves". Disney no quiso que Adriana apareciese en cualquier otra después de Blancanieves y los Siete Enanitos (1937), y esto fue un problema para que tuviera otras ofertas de trabajo.
En un primer momento tuvo la oportunidad de doblar la película al italiano, ya que Adriana hablaba ese idioma a la perfección, pero Benito Mussolini llamó personalmente a Walt Disney y le dijo que no permitiera que la película fuera doblada por alguien no nacido en Italia, por lo cual fue descartada.
Adriana ya le había prestado su voz a Disney, también sin acreditar. Fue en el corto animado "Inventos Modernos", que tenía como protagonista al Pato Donald. Se estrenó en mayo de 1937 (meses antes de Blancanieves), y allí Caselotti cantó "Rock-a-bye Baby" y "This Little Piggy went to market", ambas canciones de cuna.
Gracias a haber trabajado anteriormente para Metro-Goldwyn-Mayer en The Bride Wore Red, logró que le ofrecieran interpretar el papel de Glinda, la bruja buena en el El Mago de Oz, de 1939, donde además de actuar tendría que cantar. Aunque aquel papel quizás lograría hacer despegar su carrera, el contrato con Disney se lo prohibía y podría tener problemas legales si no lo respetaba. Aceptó finalmente ser la voz de Julieta durante la canción del hombre de hojalata, "Si solo tuviera un corazón", pronunciando la frase (falsetto) "¿Por lo cual eres tú, Romeo?". Aunque también, sin acreditar, cantó una canción en la película Qué bello es vivir, de 1946, en el momento en el que el personaje de James Stewart formulaba un deseo en el bar de Martini.
Se cree que la actriz pudo haber participado en varias películas entre los años 1935 y 1949, pero de ser así es imposible saberlo, ya que muchos films de esa época no se conservan, además de que seguramente no fue acreditada.
También hizo un intento de carrera en la ópera (por ejemplo, Rigoletto).
Brian Sibley, guionista y escritor, inició una amistad con Adriana en 1987. Sibley se encontraba recopilando datos para el libro que estaba escribiendo llamado Snow White and the Seven Dwarfs: The Making of the Classic Film como homenaje para los 50 años del largometraje. Le envió a Adriana unas preguntas por correo, y ella le envió unas cintas con las respuestas grabadas.
Al contrario de lo que Sibley creía, Adriana cantaba otras canciones aparte de las de la película. En noviembre de 1986, a los setenta años, Adriana había grabado seis pistas: "Bésame Mucho", "Strangers in the Night", "Harbor Lights", "Autumn Leaves", "Beyond the Reef" (ambas voces), y "I Left my Heart in San Francisco". Esas grabaciones le fueron entregadas a Sibley por ella misma, y ahora están disponibles en SoundCloud, así como las respuestas a las preguntas.