Abu Bakr al-Baghdadi (Samarra, Irak, 28 de julio de 1971-Barisha, Siria, 27 de octubre de 2019), cuyo nombre secular era Ibrahim Awwad Ibrahim Ali al-Badri al-Samarrai (ابراهيم عواد ابراهيم علي البدري السامرائي ʔIbrāhīm ʕĀwad ʔIbrāhīm ʔal-Badrī ʔal-Sāmarrāʔī), fue un terrorista yihadista y militante iraquí (renunció a su nacionalidad en 2004) que fue fundador y líder del Estado Islámico desde 2014 año en el que se autoproclamó califa de todos los musulmanes, exigiendo obediencia a los musulmanes de todo el mundo hasta su asesinato en 2019.
Se unió a Al-Qaeda en Irak y ascendió de rango hasta que fue nombrado emir, el líder más alto, en 2010. Al-Qaeda en Irak se reorganizó y cambió su nombre a Estado Islámico de Irak durante este tiempo. En junio de 2014, el grupo rompió definitivamente con Al Qaeda, pasó a llamarse "Estado Islámico de Irak y el Levante" (Dáesh) y se declaró califato.
La pretensión de Baghdadi de ser "califa" fue rechazada casi universalmente por la comunidad musulmana. El Dáesh fue designado como organización terrorista por las Naciones Unidas y casi todos los Estados soberanos, y Baghdadi fue considerado individualmente terrorista por Estados Unidos y muchos otros países. Como líder del Dáesh, Baghdadi comandó las milicias del Dáesh en su lucha contra Irak y Siria. Baghdadi propulsó el uso de tácticas terroristas, como el uso masivo de atentados suicidas, la ejecución de los prisioneros de guerra y la introducción de la esclavitud. El Dáesh capturó brevemente un territorio sustancial entre Irak y Siria, pero perdió gran parte de ese territorio y casi todos sus combatientes durante el final del mandato de Baghdadi como califa.
Eligió su nombre de guerra en homenaje a Abu Bakr al-Siddiq, el primer califa del Islam, suegro de Mahoma y, a su vez, iniciador de la serie de los llamados califas ortodoxos. Desde 2015 se le dio por muerto en varias ocasiones. En abril de 2019, tras cinco años de silencio, reapareció en un vídeo felicitando a los autores de los atentados de Sri Lanka, verificando que seguía vivo. El 26 de octubre de 2019, el presidente de Estados Unidos Donald Trump afirmó que Al Baghdadi había muerto durante una operación militar de Estados Unidos en el noroeste de Siria, sosteniendo que se habría suicidado con un cinturón de explosivos durante la acción de los comandos estadounidenses. En su intervención, Trump agradeció la ayuda de Rusia, Turquía, Siria, Irak y los kurdos.
La revista estadounidense Time lo consideró el hombre más peligroso del mundo, y el diario francés Le Monde, como el sucesor espiritual de Osama Bin Laden. En 2011, el Departamento de Estado de los Estados Unidos ofreció una recompensa de 10 millones de dólares por información viable que llevara a su captura o muerte. Se llegaron a ofrecer por él 25 millones de dólares, lo que lo convirtió en el terrorista más buscado del mundo, junto al líder de Al Qaeda, Aymán al-Zawahirí. En noviembre de 2014, la revista Forbes lo incluyó en el puesto 53 de las personas más poderosas del mundo.
Baghdadi sería responsable directo en las atrocidades y violaciones de los derechos humanos del Dáesh, tales como el genocidio de los yazidíes en Irak, la esclavitud sexual generalizada, las violaciones organizadas, las flagelaciones y las ejecuciones sistemáticas. Abrazó la brutalidad como parte de los esfuerzos propagandísticos de la organización, produciendo videos que mostraban la esclavitud sexual y las ejecuciones a través de la piratería, la lapidación y la quema. El propio Baghdadi era un violador en serie que mantenía a varias esclavas sexuales personales.
Ibrahim Ali nació en Samarra el 28 de julio de 1971. Obtuvo un doctorado en estudios islámicos por la Universidad de Bagdad. Empezó a interesarse por la yihad tras la ocupación estadounidense de Irak en el año 2003 año en el que se sumó a la insurgencia contra la invasión estadounidense en la que se derrocó a Sadam Huseín.
En 2004, estuvo detenido durante once meses por las fuerzas estadounidenses en el centro de detención Camp Bucca. Allí entabló relaciones con exgenerales del régimen de Sadam Huseín. En diciembre de 2004, fue liberado por una Junta de Revisión y Publicación.
De 2010 a 2013, el grupo Estado Islámico de Irak formó parte de Al Qaeda. La alianza se rompió tras el cuestionamiento a la autoridad del egipcio Aymán al-Zawahirí, sucesor de Osama Bin Laden. Un año después al-Baghdadi se convirtió en el líder de la organización después de que su antecesor fuera asesinado.
Según el diario The Guardian del 18 de marzo de 2015, Abu Bakr al-Baghdadi sufrió un ataque aéreo de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos que lo hirió gravemente mientras se trasladaba con su convoy por una ruta del autoproclamado califato, el vasto territorio que su milicia había arrebatado a Irak y Siria.[cita requerida]
Asimismo, The Guardian afirma que «las heridas de Al-Baghdadi motivaron reuniones de emergencia de los dirigentes del Estado Islámico, que, al principio, pensaban que moriría, e hicieron planes para nombrar a otro líder».[cita requerida]
Expansión en Siria y ruptura con Al Qaeda
Tras el inicio de la guerra civil siria, dividió su organización en dos grupos, uno de los cuales fue enviado a luchar a Siria con el nombre de Frente Al-Nusra, bajo el mando de Abu Mohammad al-Golani. Los vínculos entre ambos grupos se mantuvieron en secreto durante los primeros años. La creciente rivalidad entre Abu Bakr Al-Baghdadi y su emisario en Siria, Al-Joulani, llevó a Baghdadi a anunciar la disolución del Frente Al-Nosra en abril de 2013. Joulani se negó a obedecer y juró lealtad a Al Qaeda y a su líder, Ayman Al-Zawahiri. Este episodio marcó el inicio de la guerra entre el EIIL y Al Qaeda, que se extendió a todos los ámbitos de actividad de ambos grupos.
Cambió el nombre de su organización por el de Estado Islámico en Irak y el Levante e intervino directamente en la guerra civil siria con sus tropas. Sus tropas establecieron una suerte de colonias en los territorios entre Irak y Siria y se aliaron inicialmente con los demás grupos rebeldes, pero entraron en conflicto con ellos en 2014, principalmente por su rivalidad con los yihadistas del Frente al-Nosra, considerados «traidores».
Algunos señalan que bajo el gobierno de Sadam Huseín ya era un radical, pero otros afirman que después de la invasión de Irak de 2003, al-Baghdadi asumió posturas propias del yihadismo.
El 29 de junio de 2014, Al-Baghdadi se autoproclamó califa (jefe de Estado y monarca absoluto) de Estado Islámico de Irak y el Levante (ISIS), realizando su primera aparición pública en la oración del viernes 4 de julio de 2014 en la Gran Mezquita de Mosul según un vídeo en Internet en el que aparece Al-Baghdadi durante una intervención en un púlpito.
La declaración de un califato fue duramente criticada por los gobiernos de Oriente Medio, otros grupos teólogos e historiadores musulmanes suníes. El presentador de televisión y teólogo radicado en Catar, Yusuf al-Qaradawi, declaró: "La declaración emitida por el Estado Islámico es nula según la sharia y tiene consecuencias peligrosas para los suníes en Irak y para la revuelta en Siria", y agregó que el título de califa "solo puede ser otorgado por toda la nación musulmana", no por un solo grupo.
Abu Bakr al-Baghdadi se consideraba califa del Estado Islámico y comandante en jefe. A su vez, le reportan dos lugartenientesː Abu Muslim al Turkmani (abatido en Mosul, en agosto de 2015, durante un bombardeo de un dron estadounidense), quien tenía a cargo el territorio de Estado Islámico en el norte de Irak y siete gobernadores bajo sus órdenes, y Abu Ali al-Anbari, que gestionó los territorios ocupados en Siria con cinco gobernadores a su cargo. Ambos, antiguos generales del régimen de Sadam Huseín. En total este triunvirato gobernaba a 8 millones de personas y contaba con nueve consejos con carácter de ministerios: El Consejo Superior Islámico, el de la Sharia (compuesto por nueve especialistas en la Ley Islámica), el militar, el legal (disputas familiares e infracciones religiosas), el de seguridad, el de inteligencia, el financiero, el de asistencia a los yihadistas y el de medios de comunicación.