Abraham Geiger (Fráncfort del Meno, 24 de mayo de 1810-Berlín, 23 de octubre de 1874) fue un rabino y teólogo alemán, considerado «el padre del judaísmo reformista».
Rabino en Wiesbaden, en 1833 se doctora por la Universidad de Bonn. Preconizó un movimiento por la reformación del judaísmo que rechazaría aspectos nacionalistas y trataría de subrayar la misión de los judíos para difundir el monoteísmo y los preceptos (Hebreo: מצוות mitzvot) morales y éticos de la Torá. Acortó el sidur (libro de oraciones), permitió la música instrumental en la sinagoga, suprimió los segundos días de descanso y propugnó la oración en lengua vernácula. Sin embargo, se opuso tenazmente al traslado del Shabat al domingo y se negó a oficiar ante una asamblea de fieles que había roto con la comunidad judía establecida. En 1870, se convierte en gran rabino de la comunidad de Berlín y director del nuevo seminario creado para el estudio científico del judaísmo. Escritor prolífico, su principal obra fue Urschrift und übersetzungen der Bibel (Original y traducción de la Biblia).
Llamado por algunos "el padre del reformismo", Geiger preconizó un movimiento para la reformación del judaísmo, no de la Torá (hebreo: תורה), como algunos de sus detractores contemporáneos equívocamente alegaron, y trataría de subrayar la misión de los Judíos de difundir el monoteísmo y los preceptos (מצוות) morales y éticos de la Torá. Geiger dejó muy claro que sus esfuerzos “no deben ser entendidos como "asimilacionistas", sino como un intento de revertir la hegemonía cristiana y establecer la presencia judía en el marco de la historia y pensamiento europeos”. De hecho el reformismo hizo posible que muchos judíos de la época, alejados de la práctica de la religión y otros ya convertidos al cristianismo, regresaran a la fe judaica. También previno que otros tantos terminaran convirtiéndose al cristianismo como producto de la asimilación ya generalizada en aquel entonces.
Es padre del historiador Ludwig Geiger (1848-1919).
Sus padres fueron el rabino Michael Lazarus Geiger (1755-1823) y Roeschen Wallau (1768-1856). Cuando era un niño de tan solo tres años, dominaba los alfabetos hebreo y alemán. Progresando rápidamente en el estudio de la Biblia hebrea, a los cuatro años comenzó el estudio de la Mishná. A los seis, su padre lo introdujo al Talmud. Los siguientes dos años los pasó en una escuela de Talmud "sin hacer nada". Esto hizo que sus padres lo llevasen a su casa, donde hasta los trece años estudió Talmud con su padre, mientras tanto también fue adquiriendo de manera poco metódica conocimientos de historia, latín y griego. Su padre falleció poco después de llegar a los 13 años y celebrar su bar mitzvá, en cuya ocasión dio, además de una prédica en hebreo, un discurso en alemán, para gran disgusto de algunos de sus familiares más tradicionalistas.
Continuó sus estudios talmúdicos y seculares bajo la guía de sus hermanos y de otros allegados; sus ideas religiosas, sin embargo, experimentaron un gran cambio, en parte como consecuencia de sus lecturas, en parte como resultado de sus interacciones con otros jóvenes. De modo que, cuando se consideró la elección de su profesión, él ignoró los deseos de su familia (que lo había predestinado a la teología), y se decidió por la filología oriental. Con esta voluntad ingresó en el verano de 1829 en la Universidad de Heidelberg, donde permaneció un semestre, dedicando su tiempo a cursos clásicos, mientras en privado se ocupaba del siríaco. También continuó trabajando en un glosario y gramática de la Mishná que había comenzado dos años antes.
El invierno siguiente se trasladó a Bonn para estudiar árabe con el profesor Georg Freytag. Allí conoció y entabló una amistad íntima con hombres como Simon B. Scheyer, editor y traductor de la Guía de Perplejos de Maimónides; Samson Raphael Hirsch, su posterior colega y oponente, quien influyó en él de muchas maneras y el rabino Ludwig Ullmann, traductor del Corán. Con ellos fundó una sociedad para la práctica de la prédica, donde Geiger ofreció su primera prédica rabínica, el 2 de enero de 1830. Posteriormente, la práctica consistió en brindar servicios religiosos regulares.
Geiger ha afirmado que las clases de sus profesores tuvieron una influencia mucho menos estimulante en él que la asociación con sus compañeros de estudios. Su formación, sin embargo, fue de un alcance muy ambicioso, abarcando los clásicos e historia, como también lógica y filosofía. Mientras estudiaba en Bonn, alentado principalmente por el profesor Georg Freytag, preparó un ensayo sobre los elementos judíos en el Corán, para competir por un premio ofrecido por la facultad. Escrito originalmente en latín, este ensayo, después de recibir el premio, también se publicó en alemán con el título "Was Hat Mohammed aus dem Judentume Aufgenommen?" (“¿Qué asimiló Mahoma del judaísmo?”). Hacia el final de sus días como estudiante en Bonn, Geiger se hizo amigo íntimo de Elias Grünbaum (más tarde rabino en Landau) y de Joseph Derenbourg, el erudito franco-alemán que realizaría un aporte considerable para el renacimiento de la educación judía en Francia.
El 16 de junio de 1832, Geiger predicó en Hanau como candidato a su púlpito vacante. No consiguió ser elegido, aunque dos meses después la facultad de Bonn le otorgó un premio por su disertación sobre Mahoma. El 21 de noviembre de 1832 fue convocado a oficiar como rabino a Wiesbaden. Poco después, en mayo de 1833, se comprometió con Emilie Oppenheim, pero la boda recién se celebró siete años después, el 1 de julio de 1840.
La "Revista científica de teología judía”
Geiger permaneció en Wiesbaden hasta 1838, dedicando mucho tiempo a la preparación de sus prédicas, como también a los demás deberes de su cargo, en particular la enseñanza. Introdujo algunos cambios en los servicios sinagogales con el objetivo de agudizar su impacto, e hizo todo lo posible para inducir al gobierno local a corregir las leyes que afectaban a la posición de los judíos, especialmente las relativas al Juramento More Judaico, una forma especial de juramento, con frecuencia humillante, que los judíos debían realizar en los tribunales de justicia europeos hasta el siglo XX.
Pronto echó raíces en la mente de Geiger el plan de publicar una revista teológica judía. Entre 1835 y 1838 publicó los primeros tres volúmenes y dos partes del cuarto bajo el nombre de “Revista científica de teología judía” ("Wissenschaftliche Zeitschrift für Jüdische Theologie"). Completó la cuarta entrega y un primer segmento de la quinta cuando ya estaba en Breslau. A través de esta publicación periódica estrechó sus relaciones con Leopold Zunz, un destacado especialista en poesía litúrgica y rituales judíos, y con el rabino gallego Salomón Judah Loeb Rapoport, que más tarde se convertiría en uno de sus principales detractores.
Los artículos principales que contenía la publicación eran de su propia pluma. Sus contenidos son notables tanto por la minuciosidad de su tratamiento como por la variedad de temas, que comprenden investigaciones eruditas, críticas penetrantes, polémicas en defensa del judaísmo y confrontaciones con algunos destacados rabinos contemporáneos, y propuestas para reformar la vida y la liturgia judías.
En 1834 la Universidad de Marburgo otorgó a Geiger el título de doctor en filosofía. Entre los artículos publicados en el "Zeitschrift", amerita una mención especial el titulado "Ueber die Errichtung einer Jüdisch-Theologischen Fakultät" (“Sobre el establecimiento de una facultad teológica judía”). En él, aboga por el reconocimiento de la ciencia del judaísmo y por la inserción del estudio de la teología en igualdad al de otras ciencias en cuanto a método y libertad. Este sueño de juventud, Geiger tuvo el privilegio de verlo realizado sólo en parte y en los últimos años de su vida, en Berlín. Mientras estaba en Wiesbaden, en 1837 logró reunir a varios rabinos con el propósito de discutir medidas de vital importancia para el judaísmo.
Hacia mediados de 1938, uno de los puestos rabínicos de Breslau había quedado vacante, y Geiger fue invitado a visitar este importante centro de la vida judía prusiana. Se le pidió que predicara el sábado 21 de julio de 1838, lo que provocó el rechazo del primer rabino Abraham Tiktin, representante de la vieja escuela rabínica, que no podía adaptarse al nuevo entorno. La comunidad judía de Breslau, como otras congregaciones de las grandes ciudades de Alemania, ya no estaba satisfecha con el antiguo estado de cosas. Deseaban que un predicador, un hijo de la nueva era, que pudiera exponer en lengua vernácula, para guiar, enseñar a atraer a los jóvenes, muchos de los cuales estaban siendo repelidos por las normas religiosas que eran incomprensibles para ellos.