Aaron Burr Jr. (Newark, 6 de febrero de 1756 – Staten Island, 14 de septiembre de 1836), fue un militar y político estadounidense, miembro fundacional del Partido Demócrata-Republicano en el estado de Nueva York. Apoyó al gobernador George Clinton. Se convirtió en el tercer vicepresidente de los Estados Unidos, durante la presidencia de Thomas Jefferson (4 de marzo de 1801–4 de marzo de 1805), aunque es más famoso por su duelo con Alexander Hamilton (que resultó en la muerte de este), sus presuntas conspiraciones secesionistas y su proceso y absolución final por traición.
Burr era hijo del reverendo presbiteriano Aaron Burr, Sr., segundo presidente del College of New Jersey, la actual Universidad de Princeton; su madre Esther Edwards, quien escribió un diario de vida que hasta 1984 no fue publicado por completo, importante en los estudios de la historia y la literatura americana, ya que es una visión importante de la vida cotidiana de una mujer en el período colonial tardío de los Estados Unidos.
Comenzó estudiando teología en Princeton, pero abandonó esos estudios al cabo de dos años para comenzar la carrera de Derecho en la célebre escuela de su cuñado Tapping Reeve, en Litchfield, Connecticut. Aparcó sus estudios durante la Guerra de Independencia de los Estados Unidos, en la cual luchó bajo el mando de los generales Benedict Arnold, George Washington e Israel Putnam.
Aaron Burr, Sr. acompañó a Benedict Arnold en su marcha sobre Canadá en 1775, un arduo camino de 800 kilómetros en pleno invierno. Poco antes de la batalla de Quebec, Burr fue enviado río San Lorenzo abajo a contactar con el general Richard Montgomery, que acababa de tomar Montreal, para escoltarlo hasta Quebec.
Burr produjo una buena impresión en Montgomery, quien lo ascendió a capitán y lo añadió a su estado mayor como ayudante de campo. De acuerdo al testimonio del reverendo Samuel Spring, un compañero de clase de Burr que estuvo presente en la batalla, cuando Montgomery murió en los primeros disparos y la vanguardia independentista se sumió en el caos, Burr logró reunir a algunos soldados y atacó las líneas británicas. Abrumados por el fuego de la artillería, Burr y sus hombres se vieron forzados a retirarse. Burr trató de llevarse el cadáver de Montgomery, pero se vio forzado a dejarlo en el campo de batalla.
Su coraje le convirtió en héroe nacional y, gracias a ello, obtuvo un puesto entre los miembros del Estado Mayor de Washington en Manhattan, del cual formaba parte Alexander Hamilton. Sin embargo, dimitió a las dos semanas porque quería volver al campo de batalla. Burr podría haberse indispuesto con Washington, dado que no solía callarse sus opiniones. No obstante, no hay pruebas que confirmen este extremo. El general Israel Putnam tomó a Burr a su cargo, y gracias a su supervisión de la retirada desde el bajo Manhattan a Harlem, Burr salvó una brigada completa de ser capturada.
Al parecer, de manera muy extraña, Washington no reseñó las heroicas acciones de Burr en las órdenes generales del día siguiente, lo cual era virtualmente la única manera de obtener una promoción de rango en aquellos tiempos. Aunque Burr ya era un héroe nacional por entonces, nunca recibió una recomendación. Según su hermanastro, Matthew Ogden, Burr se enfureció por el incidente, lo cual podría haber llevado a un distanciamiento entre él y Washington.
Cuando llegó al rango de teniente coronel en julio de 1777, Burr asumió el mando de un regimiento llamado los "Malcoms". Durante el duro invierno en el campamento de Valley Forge, estuvo protegiendo "el Golfo", un paso que llevaba hacia el campo y que sería necesariamente el primer punto en ser atacado.
El 28 de junio de 1778, en la batalla de Monmouth, su regimiento fue diezmado por la artillería británica. El esfuerzo físico, unido al terrible calor de aquella jornada, provocó a Burr un infarto, del cual nunca llegó a recuperarse totalmente. En enero de 1779 Burr fue enviado a dirigir las líneas del Condado de Westchester, Nueva York, un lugar situado entre el puesto de Kingsbridge, ocupado por los británicos, y el del Ejército Continental, situado 15 millas más al norte. En este distrito había mucha turbulencia a causa de las escaramuzas y saqueos de los elementos incontrolados, tanto Patriotas como tories, y por bandas de soldados indisciplinados de ambos ejércitos. Burr estableció un sistema de patrullas, instauró la ley marcial, y restableció el orden rápidamente.
Dimitió del Ejército Continental en marzo de 1779 por problemas de salud, renovando sus estudios de Derecho. Burr continuó llevando a cabo misiones de inteligencia ocasionales para generales continentales como Arthur St. Clair, y el 5 de julio de 1779 dirigió a un grupo de estudiantes de Yale en New Haven, junto con el capitán James Hillhouse y la Segunda Guardia a Pie de los Gobernadores de Connecticut, en una escaramuza con los británicos en el West River. El avance británico fue repelido, teniendo que entrar en New Haven desde Hamden.
A pesar de este breve interludio, Burr pudo acabar sus estudios y fue admitido en el colegio de abogados de Albany en 1782. Comenzó a ejercer en la ciudad de Nueva York cuando esta fue evacuada por los británicos al año siguiente.
Ese mismo año, Burr contrajo matrimonio con Theodosia Bartow Prevost, la viuda de un oficial de la Armada británica que había muerto en las Indias Occidentales durante la Guerra de la Independencia. Tuvieron una hija, Theodosia Burr Alston. Nacida el mismo 1783, se casó con Joseph Alston de Carolina del Sur en 1801, y murió en el invierno de 1812-1813, no estando claro si por piratería o en un naufragio. Aaron Burr, Sr. y su primera esposa estuvieron casados doce años hasta la muerte de esta debido al cáncer.
En 1833, a la edad de 77, Burr volvería a casarse, esta vez con Eliza Bowen Jumel, la adinerada viuda de Stephen Jumel. Cuando se dio cuenta de que su fortuna estaba tambaleándose por culpa de la especulación en terrenos que estaba llevando a cabo su marido, se separaron tras solo cuatro meses. Durante el mes de su primer aniversario ella solicitó el divorcio, alegando infidelidad, y le fue concedido el día de la muerte de Burr. Los papeles le fueron presentados en su lecho de muerte por el hijo mayor de Alexander Hamilton, cuyo padre murió en el famoso duelo con Burr, ironía que seguramente no pasó desapercibida al joven Hamilton.
Inicios de su carrera política y legal
Burr trabajó en la Asamblea del Estado de Nueva York desde 1784 hasta 1785, pero se involucró seriamente en política a partir de 1789, cuando George Clinton le eligió como fiscal general del Estado de Nueva York. Fue comisionado para las exigencias de la Guerra de la Independencia en 1791 y ese mismo año derrotó al candidato favorito, el general Philip Schuyler en la lucha por un escaño en el Senado de los Estados Unidos, sirviendo en la cámara alta hasta 1797. En 1796 Jefferson lo eligió como su candidato a vicepresidente, pero perdió contra John Adams.
En el tiempo en que Burr y Jefferson trabajaron bajo la administración de Washington, el Gobierno Federal residía en Filadelfia. Ambos compartieron alojamiento durante un tiempo en la casa de una tal Mrs. Payne. Su hija, Dolley, una atractiva y joven viuda, fue presentada por Burr a James Madison, con quien finalmente terminó casándose.
Aunque Hamilton y Burr mantuvieron durante mucho tiempo buenas relaciones, la derrota del general Schuyler, suegro de Hamilton, frente a Burr provocó el comienzo de su disputa personal. En cualquier caso, su relación tardó una década en llegar hasta la enemistad.
Como senador de los Estados Unidos, Burr no fue hombre de confianza de George Washington. Buscaba escribir una historia oficial de la revolución, pero Washington bloqueó su acceso al Archivo Nacional, posiblemente porque el antiguo coronel había ido notando una cierta crítica a su liderazgo, y porque veía a Burr como un conspirador. Washington también evitó enviar a Burr a la embajada estadounidense en Francia. Tras ser nombrado comandante general de las fuerzas estadounidenses por John Adams en 1798, Washington denegó la solicitud de Burr para el puesto de brigadier general durante la Quasi Guerra con Francia. Washington escribió: «Por todo lo que conozco y he oído, el coronel Burr es un oficial valiente y capaz, pero la cuestión es si tiene o no un talento igual para la intriga». Es significativo recordar que Hamilton, que por entonces ya estaba enfrentado a Burr, era una de las personas de confianza de Washington. Hacía ya tiempo, Burr había contado a Hamilton que «desdeñaba a Washington por ser un hombre sin capacidad y que no podría deletrear una frase en inglés común».[cita requerida]