Los óvulos son las células sexuales o gametos femeninos maduros en los animales. Son células grandes, esféricas e inmóviles y contienen la mitad del número de cromosomas (haploide) que una célula somática.En la mujer desde la pubertad, y aproximadamente cada 28 días, madura un ovocito dentro de un folículo de un ovario, luego se extruye hacia el exterior transformándose en un óvulo, que habitualmente pasa a una de las trompas de Falopio.
Los óvulos seguramente fueron descubrimientos de la década de 1660.
En 1673, en la Royal Society de Londres decidieron que
ni Johannes van Horne (1621‑1670),
ni Regnier de Graaf (1641‑1673)
habían sido los primeros en descubrir que las mujeres tenían óvulos. Ese honor, dijeron, fue para el obispo luterano y naturalista danés Nicolás Steno (1638‑1686).
Los óvulos fueron descritos en 1827 en Ovi mammalium et hominis genesi (‘sobre la génesis del óvulo de los mamíferos y de los seres humanos’), un folleto presentado en 1827 por el biólogo ruso Karl Ernst von Baer (1792‑1876).
En los animales, el óvulo es la célula sexual femenina (gameto femenino), una célula madura con la mitad del número de cromosomas (haploide) y capaz de unirse en la fecundación con un espermatozoide, para formar un cigoto. La hembra cuando nace, lo hace con todos los óvulos que va a tener en su vida, y a partir de su nacimiento van a ir decreciendo en número.
El óvulo maduro se encuentra flotando dentro de una estructura anatómica histológica de la zona cortical del ovario, llamada folículo de Graaf, que recibe también los nombres de folículo maduro, folículo antral tardío o folículo preovulatorio.
Entre todos los folículos antrales, los «dominantes» producirán ovocitos maduros listos para ovular en cada ciclo estral mamífero.
Con el microscopio óptico se describieron las características clásicas del óvulo:
Gran tamaño comparado con cualquier célula somática, 150 micrómetros (µm) de diámetro en promedio
Citoplasma abundante y con reserva (de vitelo)
Zona pelúcida /membrana vitelina
Con el microscopio electrónico pudieron observarse detalles del óvulo:
Los óvulos son células haploides formadas en los ovarios por la subdivisión por meiosis de un ovocito primario en dos ovocitos secundarios, y estos en un óvulo y dos corpúsculos polares. Este proceso, llamado ovogénesis, en los mamíferos se manifiesta macroscópicamente a través del proceso periódico de la ovulación.
La primera de las dos divisiones meióticas —que reduce el número de cromosomas— se inicia durante el desarrollo embrionario y queda interrumpida durante la profase. Se reanuda a partir de la pubertad, cuando en cada ciclo madura un ovocito y el folículo que lo envuelve, completándose la primera división —que produce un ovocito secundario— e iniciándose la segunda. La segunda división meiótica —que genera el óvulo maduro— queda a su vez interrumpida, y no se completa hasta que no ocurre la fecundación. Luego de completar la meiosis de las ovogonias, además de un ovocito se habrán formado dos cuerpos polares, el primero siendo la «célula hermana» del ovocito secundario, y el segundo la célula hermana del óvulo.
Mientras los corpúsculos polares son pequeños, los óvulos son las células haploides más voluminosas del cuerpo humano. La membrana plasmática de un ovocito se llama ovolema y tiene un papel importante en el proceso de la fecundación.