Órgiva es un municipio y localidad española situada en la parte suroccidental de la comarca de la Alpujarra Granadina, en la provincia de Granada, comunidad autónoma de Andalucía. Limita con los municipios de Lanjarón, Cáñar, Carataunas, Pampaneira, La Taha, Torvizcón, Polopos, Rubite, Lújar, Vélez de Benaudalla y El Pinar. Cuenta con una población de 5728 habitantes (INE 2025). Por su término discurren los ríos Guadalfeo —incluido el embalse de Rules—, Alhayón, Chico, Seco, Sucio, Trevélez y la rambla de Alcázar.
El municipio orgiveño comprende los núcleos de población de Órgiva —capital municipal, comarcal y sede de un partido judicial propio—, Los Tablones, Pago y Benisalte, Las Barreras, Agustines y Tíjola, Bayacas, Cerro Negro, Sortes-Abc-Rabiete y Alcázar, así como los diseminados de Bargís, Fregenite y Olías, entre otros.
Una pequeña parte de su término lo ocupa el Parque Natural de Sierra Nevada.
Órgiva ha sido identificada como la colonia griega de Exoche, mencionada por el geógrafo Ptolomeo. Su etimología más probable es un híbrido del latín hortus y el ibero ibar 'río', el huerto del río. Cierto que las primeras referencias escritas de esta villa aparecen en los escritos de al-Udri (siglo XI) y al-Idrisi, (siglo XII), con los nombres de yuz Aryuba y hisn Orgiva respectivamente, como distrito administrativo y castillo de la cora de Elvira.
Durante el reinado nazarí fue cabeza de una taha y tomó el nombre de Albastch, que significa «llano», y durante varios siglos se la llamó Albacete de Órgiva.
En 1492 fue cedida por los Reyes Católicos a Boabdil como lugar de retiro, luego pasó a ser dominio del Gran Capitán y finalmente pasó por los señoríos del duque de Sessa, los Córdoba y Ayala, el marqués de Valenzuela y de los condes de Sástago, estos últimos construyendo un palacio- torre que sirvió como defensa en la Rebelión de Las Alpujarras (1499-1501) y la Rebelión de Las Alpujarras (1568-1571). Por disposición de la reina Isabel II es cabeza de partido desde 1839.
Órgiva está situada en el valle del río Guadalfeo, a las faldas de Sierra Nevada y sierra de Lújar, a unos 53 km de la capital provincial.
El clima de Órgiva es una mezcla entre el de Granada y el de Motril. El verano no suele ser muy caluroso, las temperaturas máximas no suelen pasar de los treinta y cinco grados centígrados. El invierno no suele ser muy frío, y en muy pocas ocasiones las temperaturas mínimas bajan de los cero grados. En algunos casos las máximas pueden sobrepasar los veinte grados.
Órgiva cuenta con una población de 5728 habitantes (INE 2025).
En las elecciones municipales de 2023, el Partido Socialista Obrero Español (PSOE) fue la candidatura más votada con 839 sufragios (33,76 %), obteniendo 5 concejales, seguido del Partido Popular (PP) con 602 votos (24,22 %) y 3 ediles, los mismos que logró la Unión de Ciudadanos Independientes (UCIN), que alcanzó 454 votos (18,26 %) y 3 representantes. Vox obtuvo 175 votos (7,04 %) y 1 concejal, al igual que P'alante Órgiva, que consiguió 166 votos (6,68 %) y 1 edil. Ciudadanos (CS), con 91 votos, pierde el único concejal que había conseguido en 2019 y en 2015.
En 1985 se celebró en Órgiva el Festival de Música Tradicional de la Alpujarra.
La biblioteca pública Hurtado de Mendoza de Órgiva posee una colección de ejemplares de El Quijote en más de 50 idiomas diferentes.
Anualmente se celebra durante la Semana Santa una feria de muestras de productos hechos en La Alpujarra.
El equipamiento educativo de Órgiva está compuesto por el instituto IES Alpujarra, el más importante de toda la comarca y un colegio de primaria CEIP San José de Calasanz. También hay una guardería. Además cuenta con módulos de turismo, electricidad y de administración.
Otros centros de educación a destacar son la Escuela pública tradicional, la Escuela Montessori de educación infantil, la Escuela Waldorf, la Escuela Libre de Beneficio, y el Centro de autismo de Cerro Negro.
En esta localidad existe una importante comunidad hippie, formada en su mayoría por británicos, alemanes, holandeses, suecos, franceses y otros europeos que residen en Órgiva durante todo el año, pero incluyendo también un importante contingente de españoles. Esta comunidad acostumbraba a celebrar todas las primaveras, desde 1997, la Fiesta del Dragón, a la que llegaron a asistir 10 000 personas, pero en 2003 el ayuntamiento del pueblo decretó su prohibición por las molestias que causaba a los vecinos de la localidad. Sin embargo, siguió celebrándose en el paraje de Los Cigarrones, a pesar de no estar autorizada. Durante las lluvias de invierno de 2010 el río Guadalfeo a su paso por Los Cigarrones desbordó su caudal y la fiesta fue trasladada, debido a la imposibilidad de realizarla ante los desperfectos.
Parroquia de Nuestra Señora de la Expectación
Sin embargo el Cristo de la Expiración requiere atención aparte. La obra es de 1599, y se atribuye a la escuela de Juan Martínez Montañés, aunque fue tallada en Granada por artistas desconocidos.