Érik Isaac Morales Elvira (Tijuana, Baja California, 1 de septiembre de 1976) más conocido como El Terrible Morales, es un exboxeador profesional y entrenador mexicano. Desde el 1 de septiembre de 2018 se desempeña además como diputado federal.
Érik es el primer peleador mexicano en conseguir campeonatos mundiales en cuatro divisiones: supergallo, pluma, superpluma y superligero.
Fue campeón mundial del CMB y OMB en peso supergallo, CMB en peso pluma, CMB y FIB en peso superpluma y del CMB en peso superligero. Enfrentó a 19 campeones mundiales, de los cuales pudo vencer a 16 de ellos. Logró el estatus de leyenda debido a la trilogía de combates con el campeón en tres divisiones Marco Antonio Barrera y con el campeón en ocho divisiones Manny Pacquiao.
Morales fue uno de los boxeadores más emocionantes de su era y enfrentó a todos en su división de peso y cerca de ella. Su trilogía con Marco Antonio Barrera es considerada una de las mejores en la historia del boxeo, y las tres contiendas fueron candidatas a pelea del año. Tuvo victorias notables sobre Barrera, Pacquiao, Jesús Chávez, Carlos Hernández, Junior Jones, Wayne McCullough, Daniel Zaragoza, Kevin Kelley y Guty Espadas. Tiene victorias sobre dos boxeadores que ya están en el Salón de la Fama del Boxeo - Barrera y Zaragoza - y una sobre Pacquiao que probablemente ingresará.
En los años 2000 y 2004 fue reconocido por protagonizar la mejor pelea del año, las dos al lado de su acérrimo rival, Marco Antonio Barrera.
ESPN lo consideró el número 49 de la lista Los 50 Mejores Boxeadores de la Historia. En 2016 ESPN lo ubicó en el número 18 de la lista Los Mejores Boxeadores Libra Por Libra de los Últimos 25 Años. El 10 de junio del 2018 Érik Morales fue exaltado al Salón de la Fama del Boxeo Internacional en Canastota, Nueva York.
Érik Morales nació en la Zona Norte, Tijuana, México. Bajo la tutela de su padre José Morales quien también fue boxeador, Erik inició en el boxeo a la edad de 5 años. Antes de debutar como profesional logró un récord amateur de 114 peleas, con 108 victorias y 6 derrotas.
Morales debutó como profesional a la edad de 16 años derrotando por nocaut a José Orejel en dos asaltos. En 1995 consiguió su primer título, el Campeonato Nacional de peso Supergallo, ante el capitalino Enrique Júpiter noqueándolo en 6 episodios.
Entre 1993 y 1997, ascendió rápidamente en las clasificaciones de peso Supergallo, ganando 26 combates y 20 de ellos antes del límite; incluyendo victorias sobre los excampeones mundiales Héctor Acero Sánchez, y el veterano Kenny Mitchell. Durante este periodo firmó un contrato con el promotor Bob Arum
El 6 de septiembre de 1997 en el Country Coliseum de El Paso Texas, Érik Morales tuvo su primera oportunidad por un título absoluto frente al veterano Daniel Zaragoza. Aunque Zaragoza tenía 39 años de edad, había defendido de manera exitosa su cinturón desde 1995.
A pesar de su edad, Zaragoza no rehuyó los duros intercambios ante un prometedor Morales de 21, sin embargo Érik Morales lo derrotó por la vía rápida en el asalto 11 y así, a la corta edad de 21 años obtuvo su primer título mundial, el de peso Supergallo del CMB. En sus siguientes tres defensas Érik logró triunfos de forma holgada.
El 12 de septiembre de 1998 en la Plaza de Toros de Tijuana, Érik enfrentó al doble campeón mundial Junior Jones. Jones había acomulado un récord de 35 victorias y 0 derrotas contra peleadores mexicanos, también había derrotado en dos ocasiones a Marco Antonio Barrera por el cinturón Supergallo de la OMB. Esta pelea parecía ser el reto más difícil en la carrera de Érik. El combate fue parejo durante los primeros episodios, aunque en el cuarto asalto Morales sacudió la cabeza de Jones con dos fuertes derechas consecutivas que lo mandaron a la lona. Jones se levantó, pero Morales no le permitió recuperarse y continuó asestando fuertes derechas a la humanidad de Jones, por lo que el referí detuvo la pelea. La contundente victoria frente a Jones afianzó más la carrera de Érik, grandes peleas se avecinaban para él.
En 1999 Érik Morales continuó de manera exitosa las defensas de su título: el 13 de febrero en el Thomas & Mack Center en Las Vegas Nevada, vence a Ángel Chacón por nocaut en 2 asaltos; el 8 de mayo en el Hilton Hotel de Las Vegas derrota a Juan Carlos Ramírez en 9 asaltos; el 31 de julio en la Plaza de Toros de Tijuana derrotó por nocaut técnico al filipino Reynante Jamili; y el 31 de octubre en el Joe Louis Arena en Detroit Míchigan, realizó su octava defensa derrotando por decisión unánime al excampeón mundial irlandés Wayne McCullough.
Con 23 años cumplidos, Érik Morales era considerado el mejor boxeador en la división de las 122 libras, por eso se programó para febrero del 2000 una función que se volvería una rivalidad clásica en la historia del boxeo, el combate contra el campeón Supergallo de la OMB: Marco Antonio Barrera.
A mediados de la década de 1990, Erik Morales derrotó a cuanto rival se le cruzó en el camino de la división supergallo. Marco Antonio Barrera también era un competidor de primera clase en la división supergallo. La animosidad personal entre estos dos púgiles se avivó por la declaración de que el ganador sería la siguiente "superestrella del boxeo mexicano". En las casas de apuestas, Morales, invicto, era favorito 3-1 sobre Barrera. En el pesaje, ambos púgiles estaban por debajo del límite de las 122 libras. Barrera llegó con 121.5 libras mientras que Morales pesó 121.
El 19 de febrero del 2000 en el Mandalay Bay de Las Vegas, Nevada, Érik Morales derrotó a Marco Barrera por decisión dividida. Desde que comenzó el combate, Morales y Barrera captaron la atención de los fanáticos. Los primeros intercambios fueron frenéticos y así continuaron durante todo el combate. Para el quinto round, reconocido después como el mejor del año, ni Érik ni Marco estaban dispuestos a dar un paso atrás. Los cañonazos estaban a pedir de boca y nadie pensó en rendirse. Conforme avanzó el pleito, Marco continuó atacando al cuerpo mientras que Érik conectó sólido al rostro. El control no fue de nadie, pero tuvieron sus chispazos, mismos que fueron respondidos con la misma metralla. En el último round, ya con los dos mostrando las marcas de la batalla en el rostro, salieron a darlo todo. Una polémica caída de Morales pareció ponerle aún más dramatismo a los 36 minutos de combate, y dejaron la decisión a los jueces. El resultado favoreció a Érik Morales por tarjetas de 113-114, 114-113 y 115-112.
La revista The Ring calificó la pelea como la "Pelea del Año" en el 2000, mientras que el quinto asalto fue nombrado el "Round del Año".
En 2001 arrebató al yucateco Gustavo “Guty” Espadas el cinturón Pluma por decisión.