Tal Día como Hoy

Ángeles Santos Torroella

Pintora surrealista y artista gráfica española

Anúncio

Ángeles Santos Torroella (Portbou, 7 de noviembre de 1911-Madrid, 3 de octubre de 2013)​ fue una pintora y artista gráfica española perteneciente a la generación del 27. Iniciada entre el surrealismo y el expresionismo, evolucionó hacia el postimpresionismo con temas de paisaje e interiores. En 2003, recibió la Medalla de Oro al mérito en las Bellas Artes, otorgada por el Ministerio de Cultura de España,​ y en 2005 recibió de la Generalidad de Cataluña la Creu de Sant Jordi.

Ángeles Santos nació en la localidad gerundense de Portbou, el 7 de noviembre de 1911. Era la primogénita del matrimonio formado por Julián Santos Estévez, un inspector de aduanas procedente de Salamanca y de Aurelia Torroella. Su hermano Rafael Santos Torroella fue un reputado crítico y profesor de arte. En Portbou, a donde llegó destinado su padre, vivía su familia materna, ya que su abuelo, Rafael Torroella i Cardoner, era propietario de una agencia de aduanas en este municipio fronterizo catalán.

Los sucesivos destinos de su padre le hicieron recorrer gran parte de la geografía española. Durante sus primeros años vivió en Ripoll, La Junquera, Le Perthus y Portbou. Pasó posteriormente por Salamanca y Valladolid.​

En 1924, su padre fue nombrado administrador de la Aduana de Ayamonte, en la provincia de Huelva, y Ángeles ingresó interna en el colegio de las Esclavas del Sagrado Corazón de Sevilla, donde se inició en el dibujo y la pintura a los catorce años. Allí, recibió premios en la asignatura de Dibujo y una de las monjas del colegio recomendó a sus padres que se dedicara a la pintura, para la que había nacido, y abandonara otras actividades como el piano o el francés.​ Dos años más tarde se trasladó con sus padres a Valladolid, donde empezó a recibir clases cada día, antes de marchar al colegio, de un veterano profesor italiano, Cellino Perotti.

Inicio de su actividad artística

Durante sus vacaciones estivales en Portbou, empezó sus primeros cuadros con retratos de su familia. Ese mismo año participó en el "Salón de Artistas Vallisoletanos" en Valladolid, en el que recibió un diploma y fue elogiada por el escritor y periodista Francisco de Cossío en el periódico El Norte de Castilla. A partir de entonces, abandonó el colegio para dedicarse totalmente a la pintura y creó sus obras más destacadas.

En 1929, cuando apenas tenía 18 años, pintó el cuadro Un mundo, un óleo de gran formato que representa un extraño planeta surrealista. Constituye la obra más reconocida de la pintora y permanece expuesta en el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, en Madrid. Su participación en el IX Salón de Otoño de Madrid el año de 1929 donde expuso esta obra, incrementó la apreciación de sus cuadros por intelectuales y críticos como Jorge Guillén, Ramón Gómez de la Serna, Manuel Abril, Juan Ramón Jiménez, Federico García Lorca, Ernesto Giménez Caballero, Guillermo Díaz-Plaja y Joan Teixidor, quienes publicaron elogios de su obra y la calificaron como mitad expresionista, mitad surrealista. Poco después hizo otra exposición en Madrid, invitada en el Lyceum Club.

En 1930, su familia la ingresó en un sanatorio mental de Madrid durante un mes y medio, según las manifestaciones de la artista en su vejez: "Estaba nerviosa y solo me apetecía llorar. No sabía lo que quería". Ramón Gómez de la Serna protestó públicamente por esta reclusión en un artículo de La Gaceta Literaria de abril de 1930.​​

En octubre, la pintora ya está recuperada y acude al X salón de Otoño con un hecho insólito ya que, la Asociación de Pintores y Escultores, le dedicó una sala donde presentó 34 obras debido a la calidad de su trabajo.​

En 1931 realizó una exposición individual en París y, en los años sucesivos, participó en las exposiciones organizadas por la Sociedad de Artistas Ibéricos en San Sebastián y Copenhague.​ Fue invitada a exponer en la muestra colectiva del Instituto Carnegie de Pittsburgh (EE. UU.) y en 1936 figuró en el pabellón español de la Bienal de Venecia y la de los Ibéricos en París, consagrándose internacionalmente.

Ese mismo año, la artista y su familia se establecen en San Sebastián, donde toma contacto con los arquitectos e intelectuales José Manuel Aizpurúa y Joaquín Labayen, integrantes del Grupo Norte del GATEPAC. En dicha ciudad expone en el Salón de té Yacaré y prepara una individual para la Galerie Charles-August Girard en París. Allí fue visitada por Federico García Lorca, Ernesto Giménez Caballero y Vicente Huidobro.

La actividad pictórica de la artista sufrió un parón entre los años 1931 y 1932; hasta que en 1933, con su traslado a Portbou, volvió a ejercitar su arte. En 1933 se trasladó a Barcelona, donde conoció, gracias a Ignacio Agustí, al pintor e ilustrador catalán Emilio Grau Sala, que se convirtió en su marido en 1936. El matrimonio implicó un cambio en su estilo, ya que como demuestran las obras de dicho periodo y las presentadas en la Bienal de Venecia de 1936, este se presenta liviano y etéreo. En 1935 Santos retomaba el contacto con el público con la primera exposición realizada en Barcelona bajo el auspicio de las Galeries d’Art Syra; sin embargo, la muestra fracasó al tener un carácter tenebroso y una estética alejada del Novecentismo, movimiento reinante en la Cataluña de la época.​

En este periodo, Santos dejó de pintar; ya sea por relegar el arte a un segundo plano debido a su matrimonio con Emilio Grau Sala y el nacimiento de su hijo Julián,​ o, como señala Mercedes Prado,​ porque su estética, frente al Novecentismo catalán, entró en crisis tras ser calificada de dura y poco amable debido a su tilde expresionista y oscuro cromatismo. Debido a ello, cuando Santos volvió a dedicarse a la pintura, esta se dulcificó y abordó temas como el retrato, los interiores urbanos y los paisajes marítimos de la ciudad condal; motivos que los críticos contemporáneos le reprocharon su impronta postimpresionista.

Cuando estalló la guerra civil española el matrimonio se encontraba en Portbou desde donde cruzaron a Francia, pero en tanto su marido marchó a París, estableciéndose en la capital francesa, Ángeles regresó embarazada a España y se instaló en Canfranc. En la ciudad aragonesa se asentó con sus padres y, tras dar a luz a su hijo, el futuro pintor Julián Grau Santos,​ fue contratada en un colegio dirigido por religiosas para dar clases de dibujo. En 1941 expuso de manera individual en la Sala Libros de Zaragoza y, en 1942, presentó su obra como artista invitada en la Exposición Nacional de Bellas Artes realizada en la Ciudad Condal. En 1945 se trasladó a la capital española y realizó dos muestras, una en la Galería Estilo y otra en el Colegio Mayor de Santa Teresa de Jesús de la Universidad de Madrid; caracterizadas ambas por estar compuestas de obras de distintos periodos. En 1955 fue invitada a exponer en la III Bienal Hispanoamericana celebrada en Barcelona.

Durante veinticinco años permaneció separada de Emilio Grau, el cual se quedó en París y se emparejó de nuevo, mientras que Ángeles y su hijo permanecieron en España. En 1962, tras el fallecimiento de la pareja de Grau, el matrimonio se reunió de nuevo y fijaron su residencia en la capital francesa donde él tenía un próspero estudio. Algunos años después se trasladaron y vivieron en Cadaqués, Sitges y Barcelona.​

Santos falleció en Madrid el 3 de octubre de 2013.

La obra de Santos Torroella puede dividirse en tres etapas, distinguidas por sus estancias en las ciudades de Valladolid, Madrid y Barcelona.

Entre la década de 1920 y 1930, el pintor inglés, Cristóbal Hall dirigió la Escuela Pictórica en la ciudad de Valladolid de tendencia figurativa, moderna y cercana a los ideales de la Generación del 27, como demuestran las obras de sus integrantes Mariano de Cossío y Sinforiano de Toro. Según Josep Casamartina, la estética de Santos Torroella evolucionó de manera vertiginosa, entre el otoño de 1929 y la primavera de 1930, afín a los ideales propuestos por la escuela vallisoletana y, distante, a lo propugnado por la escuela de raigambre vernácula, dirigida por el retratista Anselmo Miguel Nieto.​

Anúncio

Próximamente en la app World in Stories

Audio, descarga offline, sin anuncios y mucho más.

Conocer Premium
Ángeles Santos Torroella | World in Stories