Tal Día como Hoy

Ámsterdam

Capital de los Países Bajos

Anúncio

Ámsterdam​(en neerlandés: Amsterdam) es la capital y ciudad más poblada de los Países Bajos. La ciudad está situada entre la bahía del IJ, al norte, y a las orillas del río Ámstel, al sureste.​ Fundada en el siglo XIII como un pequeño pueblo pesquero, en la actualidad es la ciudad más grande del país y un gran centro financiero y cultural de proyección internacional.​

Tiene una población de unos 905 234 habitantes y en su área metropolitana residen aproximadamente 1,5 millones.​ Ámsterdam forma parte de la gran conurbación neerlandesa llamada Randstad (junto con las ciudades de La Haya, Róterdam y Utrecht), que cuenta con más de 6,5 millones de habitantes. Este núcleo es una de las conurbaciones más grandes de Europa.

El centro histórico de la ciudad fue construido en gran parte en el siglo XVII y es hoy en día uno de los centros históricos más grandes de Europa. En aquella época se construyeron una serie de canales semicirculares alrededor del casco antiguo ya existente de la ciudad. Después se edificaron las nuevas calles que ahora habían sido creadas con casas y almacenes en un estilo típico neerlandés que es una de las imágenes más famosas de Ámsterdam y del país. Al igual que otras ciudades de Europa septentrional con abundancia de agua, como Brujas, Hamburgo y Estocolmo, es conocida coloquialmente como la «Venecia del norte».​

Durante casi toda su historia ha sido la capital oficial de los Países Bajos (excepto entre 1808 y 1810). Sin embargo, nunca ha sido la sede de la justicia, el gobierno o el parlamento neerlandés, ya que todos estos órganos se encuentran en la ciudad de La Haya, que por tanto es la principal ciudad del país con respecto a política y justicia. Ámsterdam tampoco es la capital de la provincia de Holanda Septentrional, que siempre ha sido Haarlem.

El primer uso documentado del topónimo «Amsterdam» aparece en un certificado del 27 de octubre de 1275, según el cual los habitantes, quienes habían construido un puente y una presa sobre el río Ámstel, quedaban exentos de pontazgo por orden del conde Florentino V.​ El certificado, en latín, describe a los habitantes como homines manentes apud Amestelledamme («personas que viven cerca de Amestelledamme»). En los siglos siguientes aparece bajo diferentes formas: Aemstelredam, Aemstelredamme, Amestelledamme entre otras. En 1327, se convirtió en Aemsterdam.​​

El nombre se debe a la mencionada "presa de tierra", en neerlandés antiguo: erddam (erde: "de tierra" y "dam": dique) construida en el Ámstel (también del neerlandés antiguo: Aeme-stelle, "lugar de agua"), por lo cual Ámsterdam es "el dique de tierra sobre el Ámstel".​

Una hipótesis alternativa a partir de la forma Amestelledamme, considera que stelle en este caso significa "embarcadero" y Ame, indica un río en general, por lo cual Ámsterdam sería: "el dique del​ puerto fluvial".

En neerlandés la pronunciación del nombre es aguda: [ɑmstər'dɑm]. Sin embargo, en español está muy extendida la pronunciación esdrújula, por lo que la ASALE recomienda la grafía Ámsterdam, con tilde.​

En torno al siglo XIII, Ámsterdam era un pueblo de pescadores. Según las leyendas, la ciudad fue fundada por dos pescadores de la norteña provincia de Frisia, que por casualidad acabaron en las orillas del río Amstel en un barquito, junto a su perro.

La fecha tradicional de la fundación de la ciudad es el día 27 de octubre del año 1275, que es la mencionada en el documento más antiguo que hace referencia al poblado de Aemstelredamme (en neerlandés, ‘presa en el río Amstel’).​​ Los habitantes del pueblo eran, por este documento, eximidos de pagar impuestos de peaje a Florencio V, Conde de Holanda.​ En el año 1300 se le concedieron los derechos oficiales de ciudad, y a partir del siglo XIV Ámsterdam empezó a florecer como centro comercial, mayoritariamente a base del comercio con otras ciudades neerlandesas y alemanas, conocidas como la Liga Hanseática.

A finales del siglo XIV, aunque la ciudad, como las demás ciudades holandesas que colaboraban con la Liga Hanseática, había intentado quedar al margen de los conflictos entre la Liga y Dinamarca, el acoso danés a embarcaciones holandesas en años anteriores la llevó en 1367 a ser miembro fundador de la Confederación de Colonia (y en la práctica entrar en la Liga). La confederación participaría en los dos años siguientes en la guerra contra los daneses, en la que vencería, logrando el control total del Báltico y —de mucha importancia para las ciudades holandesas— el paso al mar del Norte, lo cual las beneficiaría enormemente.

En el siglo XVI comenzó el conflicto entre los neerlandeses y el rey Felipe II de España. Esta confrontación causó la denominada guerra de los Ochenta años (conocida en España como la guerra de Flandes), y que finalmente dio a los Países Bajos su independencia.​ Ya por esa época, después de la ruptura con el rey de España, la república neerlandesa iba ganando fama por su tolerancia con respecto a las religiones. Entre otros, buscaron refugio en Ámsterdam judíos sefardíes de Portugal y España, comerciantes protestantes de Amberes, y hugonotes de Francia, que en sus países eran perseguidos por su religión.

Centro de la Edad de Oro neerlandesa

El siglo XVII se considera el Siglo de Oro neerlandés. A principios de ese siglo, Ámsterdam se convirtió en una de las ciudades más ricas del mundo.​ Desde su puerto salían embarcaciones hacia el mar Báltico, Norteamérica, África y las tierras que ahora constituyen Indonesia y Brasil. De esta forma fue creada la base de una red comercial mundial.

Los comerciantes de Ámsterdam poseían la mayor parte de la Compañía Neerlandesa de las Indias Orientales (VOC). Esta organización se instaló en los países que luego pasarían a ser colonias de Países Bajos. En esa época Ámsterdam era el principal puerto comercial de Europa y el centro financiero más grande del mundo. La Bolsa de Ámsterdam fue la primera que funcionó a diario.​

La población de la ciudad creció ligeramente de unos 10 000 habitantes en el año 1500, a unos 30 000 alrededor del año 1570. En el año 1700 este número ya había alcanzado 200 000. Durante los siglos XVIII y XIX y hasta antes de la Primera y la Segunda Guerra Mundial, el número de habitantes se incrementó no menos de un 300 %, alcanzando los 800 000 habitantes. A partir de entonces, y hasta la actualidad, el número ha sido relativamente constante.

Tras las guerras entre la república de Países Bajos y el Reino Unido y Francia, durante el siglo XVIII y a principios del siglo XIX, Ámsterdam dejó de florecer. Sobre todo por el impacto de las guerras napoleónicas (1803-1815) arrebataron las fortunas de Ámsterdam.

Pese a ese descenso como ciudad importante por causa de la guerra Anglo-Neerlandesa, se tiene que cuando se estableció oficialmente el Reino de los Países Bajos en el año 1815, la situación económica y comercial volvió a mejorar. En este período una de las personas que se enfocaron en hacer mejoras urbanísticas para Ámsterdam fue Samuel Sarphati, un médico y planificador urbano, que alimentó su inspiración tras observar las mejoras urbanas de París.

Anúncio

Próximamente en la app World in Stories

Audio, descarga offline, sin anuncios y mucho más.

Conocer Premium
Ámsterdam | World in Stories