Ágreda es un municipio de España perteneciente a la provincia de Soria, en la comunidad autónoma de Castilla y León. Tiene una población de 3133 habitantes (INE 2025) e incluye, además de la villa homónima, los núcleos de Aldehuela de Ágreda, Fuentes de Ágreda y Valverde.
Integrado en la comarca de Tierra de Ágreda, se sitúa a 52 km de la capital provincial. La villa ejerce de centro comarcal de servicios del noreste de la provincia de Soria. Su rico patrimonio, así como las fiestas populares de la Virgen de los Milagros, de San Miguel Arcángel y de agosto atraen a un turismo importante. Forma parte de la diócesis de Osma-Soria, la cual es diócesis sufragánea de la archidiócesis de Burgos. Desde diciembre de 2008 está hermanada con el estado estadounidense de Nuevo México.
El relieve del municipio corresponde con el extremo soriano de la Meseta Norte, a los pies de la sierra del Moncayo, coincidente con la zona central del sistema Ibérico. El río del Val, afluente del Queiles, atraviesa la localidad. Las laderas de la cuenca de este río acogen una amplia superficie de huertas que constituyen un elemento muy llamativo del paisaje. La altitud oscila entre los 2314 m del Moncayo, en el límite con la provincia de Zaragoza, y los 650 m a orillas del río del Val. Otros picos elevados de la sierra del Moncayo son cerro de San Juan (2279 m), Peña Negrilla (2117 m) o el pico Sierra (1186 m). La villa se alza a 928 m sobre el nivel del mar.
En su término e incluidos en la Red Natura 2000 los siguientes lugares:
Lugar de Interés Comunitario conocido como Cigudosa-San Felices, ocupando 748 hectáreas, el 5 % de su término.
Lugar de Interés Comunitario conocido como Sierra del Moncayo, ocupando 3188 hectáreas, el 19 % de su término.
Zona Especial Protección de Aves conocida como Sierra del Moncayo, ocupando 2338 hectáreas, el 14 % de su término.
Según cuenta la leyenda de La suma corónica y blasón de armas y pendón de la Villa de Ágreda, del año 1460, Caco, arrojado por Hércules desde el Moncayo, vino a refugiarse a Ágreda antes de partir hacia Italia.
Fue antiguo castro celtibérico y romano, pero los primeros testimonios documentados se remontan a la época califal, en el siglo XI.
Fue el rey de Aragón Alfonso I el Batallador (1073-1134), quien, en 1119 la reconquistara a los árabes, con un ejército de aragoneses y cruzados franceses que habían participado en la toma de Zaragoza el 18 de diciembre de 1118 –sus aliados Gastón IV de Bearne, Céntulo II de Bigorra, Bertrand de Laon con sus tropas– y para cuya conquista el papa Gelasio II había convocado Cruzada. En toda la zona se produjo un amplio asentamiento de cruzados franceses, favorecido por la política del rey aragonés dirigida a la repoblación cristiana y a afianzar militarmente los territorios reconquistados; en la protección de las ciudades y plazas tomadas les otorgó un importante papel, como señores de ellas, así Céntulo II de Bigorra (Gascuña) fue señor de Tarazona, desde la conquista en 1119 hasta su muerte en 1128, sucediéndole su yerno el vizconde Pedro de Marsan, y Rotrou de Perche, conde de Perche (Normandía), fue señor de Tudela de 1123 a 1135.
En 1135, después de la muerte del rey aragonés, la Villa fue anexionada por el rey Alfonso VII de León y Castilla (1105-1157) a este reino y repoblada con gentes castellanas de la serranía de Soria. Todos los reyes castellanos del medievo otorgaron a la villa numerosos privilegios con tal de que se mantuviera fiel a Castilla, en detrimento de otros reinos limítrofes. Prueba de ello es haber sido escenario de bodas reales, pactos, reuniones y acuartelamientos, y también lo es el hecho de que Ágreda gozó de un fuero propio, otorgado por el rey Alfonso X (1221-1284) el 27 de marzo de 1260, durante toda la Edad Media, época en la que también destacó como plaza fuerte fronteriza entre los reinos de Castilla y Aragón, además de como importante centro artesanal, en el que convivieron después de la reconquista cristiana, cristianos, judíos y moriscos. Es por ello que también se conoce a Ágreda como «La villa de las tres culturas».
Ágreda fue el escenario de bodas reales y pactos. En la villa tuvo lugar en 1221 el matrimonio del rey Jaime I de Aragón, el Conquistador (1208-1276), con Leonor de Castilla (1191-1244), hija del rey Alfonso VIII de Castilla (1155-1214). También, se acordó en el año 1304 los límites territoriales de la Corona de Aragón y el Reino de Castilla mediante el Tratado de Ágreda (Sentencia arbitral de Torrellas).
Tras la expulsión de los judíos de los reinos de Castilla y Aragón en 1492, una real provisión de enero de 1493 señaló que el municipio había adquirido la antigua sinagoga para utilizarla como casa consistorial. Como los impuestos que antes pagaba la comunidad judía ya no estaban disponibles, la Corona dispuso que fuera el propio concejo el encargado de financiar su remodelación.
Después de la unión de ambos reinos en el siglo XVI, siguió siendo lugar de paso entre los dos territorios, utilizado por reyes y nobles, y durante los siglos XV al XVII fueron varias las familias de la nobleza que se instalaron en la Villa, los palacios conservados forman parte de su patrimonio histórico y cultural. Sin embargo, la unión de ambos reinos supuso el inicio de su decadencia como plaza fuerte lo que hace que la Villa quede relegada, situación de la que tan solo resurgió brevemente a mediados del siglo XVII, por la religiosa María Coronel y Arana (1602-1665), María de Jesús, hija de la ciudad, monja visionaria y consejera real.
María de Jesús de Ágreda, religiosa de clausura de la orden concepcionista, se convirtió en una de las mujeres influyentes y relevantes del siglo XVII como consejera del rey de España, Felipe IV, con quien mantuvo correspondencia epistolar durante más de veinte años, publicada por Francisco Silvela en 1885. Su obra central y más conocida es La Mística Ciudad de Dios. A esta religiosa se atribuyó la evangelización de Nuevo México y amplios territorios del suroeste de los Estados Unidos de América, debido al don místico de la bilocación, que le permitió estar en dos continentes a la vez.
Con la caída del Antiguo Régimen la localidad de Ágreda se constituye en municipio constitucional, conocido entonces como «Ágreda y Venta de la Nava» en la región de Castilla la Vieja, cabecera del partido de Ágreda y que en el censo de 1842 contaba con 800 hogares y 4100 vecinos. A mediados del siglo XIX, la villa tenía contabilizadas 711 casas.
A finales del siglo XX crece el término del municipio porque incorpora a las localidades de Aldehuela de Ágreda y posteriormente Fuentes de Ágreda.
Ágreda cuenta con una población de 3133 habitantes (INE 2025).