Kim Jennie nació el 16 de enero de 1996 en Cheongdam, Seúl, Corea del Sur, en el seno de una familia de posición acomodada: su padre es propietario de un hospital y su madre es accionista de la compañía CJ E&M, uno de los grandes conglomerados del entretenimiento coreano. Desde pequeña, Jennie creció en un entorno que le permitió acceder a experiencias y estímulos culturales que marcarían profundamente su futuro artístico.
Cuando tenía ocho años, viajó con su familia a Australia y Nueva Zelanda. En Nueva Zelanda se produjo un momento decisivo: su madre le preguntó si le gustaba el país y si quería quedarse, y Jennie respondió afirmativamente. Un año después fue enviada a estudiar a la Escuela Intermedia Waikowhai en Auckland, donde vivió con una familia de acogida y comenzó a sumergirse en la cultura anglófona. En 2006, su experiencia lingüística fue recogida en el documental English, Must Change to Survive de la cadena televisiva MBC de Corea del Sur, donde compartió sus reflexiones sobre el idioma y su vida en el extranjero.
Durante su estancia en Nueva Zelanda, Jennie desarrolló una fascinación creciente por el K-pop, y en particular por los artistas de YG Entertainment, una discográfica conocida por su sonido más occidental, con mayor presencia del hip hop y el R&B en comparación con otras grandes compañías del sector. La imagen oscura y alternativa de YG la atraía especialmente, y comenzó a alimentar el sueño de formar parte de esa agencia.
En 2010, de vuelta en Corea del Sur y asistiendo al Chungdam High School, Jennie se presentó a la audición de YG Entertainment interpretando Take A Bow de Rihanna. La elección resultó acertada: fue admitida como aprendiz y durante los seis años siguientes se dedicó a un entrenamiento intensivo, perfeccionando canto, baile y actuación. Aunque inicialmente se postuló como vocalista, la compañía decidió orientarla hacia el rap, ya que era la única aprendiz que dominaba el inglés, una habilidad que la hacía ideal para las partes en ese idioma que caracterizaban las canciones de la agencia.
En 2010, Yang Hyun-suk, fundador de YG Entertainment, anunció la preparación de un nuevo grupo femenino, y Jennie era una de las candidatas. El debut se fue posponiendo por retrasos internos del proyecto, pero el 10 de abril de 2012 YG publicó en sus redes oficiales una fotografía de una joven con el titular ¿Quién es esa chica?, generando una expectación enorme entre los seguidores de la agencia. Esa joven era Jennie, y aquella imagen fue el primer contacto del público con quien se convertiría en una de las artistas más influyentes del K-pop.
En agosto de 2016, tras seis años de formación, Jennie debutó oficialmente como miembro de Blackpink, junto a Lisa, Rosé y Jisoo. El grupo arrasó desde sus primeras semanas, convirtiéndose en uno de los fenómenos culturales más relevantes de la música pop global. Blackpink rompió barreras en plataformas digitales, llenó estadios en todo el mundo y abrió mercados a los que el K-pop nunca había llegado con tanta fuerza.
En noviembre de 2018, Jennie dio el salto en solitario con el sencillo Solo, que encabezó la Gaon Digital Chart de Corea del Sur y el Billboard World Digital Songs, confirmando su capacidad para brillar también fuera del grupo. El videoclip se convirtió en el primero de una solista de K-pop en superar los mil millones de visitas en YouTube, un hito histórico para el género.
En 2023, Jennie expandió su carrera al mundo de la actuación bajo el nombre artístico de Jennie Ruby Jane, participando en la serie de televisión de HBO The Idol. Ese mismo año, su sencillo You & Me alcanzó el número uno en el Billboard Global Excl., y One of the Girls entró en el top diez del Billboard Global 200. También en noviembre de 2023 fundó su propio sello discográfico, Odd Atelier, consolidando su independencia artística y empresarial.
A lo largo de su carrera, Jennie ha acumulado un Gaon Chart Music Award y un Golden Disc Award, entre numerosos reconocimientos. Es la personalidad coreana más seguida en Instagram y su canal de YouTube fue el más rápido de la historia en superar el millón de suscriptores. Como embajadora mundial de Chanel, ha fusionado la moda de alta costura con la cultura popular de manera que pocos artistas del K-pop han logrado. Su influencia trasciende la música y se extiende a la moda, el cine y el mundo empresarial.

